El centro de Tegucigalpa registra un notable movimiento comercial con la instalación de vendedores de ramos de palma en las cercanías de la Catedral Metropolitana y la Plaza Central Francisco Morazán, previo a las actividades religiosas de la Semana Santa 2026.
Desde tempranas horas del viernes 27 de marzo, comerciantes, en su mayoría provenientes del interior del país, se apostaron en puntos estratégicos para ofrecer los tradicionales ramos y cruces elaborados de forma artesanal, una práctica que cada año marca el inicio de esta temporada.

LEA:Basílica de Suyapa presenta calendario de actividades para Semana Santa 2026
Llenos de fe y guiándose por la tradición religiosa, el flujo de los comerciantes comenzó a incrementarse a lo largo de la jornada. De acuerdo con sondeos, los precios se mantienen entre los 10 y 20 lempiras, dependiendo del diseño y la complejidad de las piezas.

LEA: ¿A dónde ir en Semana Santa? Omoa, Yojoa y Copán son referentes en Honduras
Los ramos sencillos tienen un valor de 10 lempiras, mientras que aquellos que incluyen la tradicional cruz de palma tejida a mano alcanzan los 20 lempiras, siendo estos últimos los más buscados por los fieles.

¿Qué se celebra el Domingo de Ramos y qué significan los ramos?
El Domingo de Ramos da inicio a la Semana Santa en la tradición cristiana y recuerda la entrada de Jesucristo en Jerusalén, cuando fue recibido con palmas por la multitud.
Durante la misa del Domingo de Ramos, los creyentes presentan sus ramos para que sean bendecidos por el sacerdote, en un acto que simboliza la fe y la renovación espiritual.

En algunas parroquias también se realiza una procesión, en la que los asistentes levantan los ramos, recordando la entrada de Jesucristo a Jerusalén, cuando fue recibido con palmas por la multitud.
Al finalizar la celebración, los fieles acostumbran llevar los ramos a sus hogares, donde los colocan en puertas, paredes o pequeños altares como símbolo de protección y bendición. Estos se conservan durante todo el año como una muestra de devoción.
Posteriormente, los ramos bendecidos no se desechan. En muchas iglesias son recolectados y quemados para obtener la ceniza que se utiliza en el Miércoles de Ceniza del siguiente año, dando continuidad al ciclo de las tradiciones religiosas.
