En un país donde la violencia marca la vida cotidiana, hay buenas noticias: 85 municipios de Honduras no registran ni un solo homicidio en los primeros ocho meses de 2025.

La cifra, confirmada por la Dirección de Prevención y Seguridad Comunitaria (DPPOMC), simboliza un respiro en medio de la historia reciente de muerte y miedo que domina a la nación.

El director de la institución, Miguel Pérez Suazo, recordó lo que el país enfrentó en el pasado: “Debemos comprender que Honduras tuvo una ola de violencia exagerada, hubo años que se contabilizaban 25 muertes diarias en el país”.

Municipios en paz con una oportunidad

La estadística no se limita a esos 85 municipios. En total, 262 territorios registraron entre 0 y 8 homicidios en el mismo período.

Son cifras que se encuentran dentro de los estándares que Naciones Unidas considera como entornos seguros.

Estos espacios no solo resisten la ola de violencia que golpea al país, sino que se perfilan como territorios de oportunidad.

Son lugares con potencial para atraer turismo, generar inversión y fomentar la migración interna de quienes buscan estabilidad.

El contraste de las zonas calientes

Sin embargo, no todo el mapa hondureño refleja calma. Departamentos como Cortés, Olancho, Colón y varias zonas del occidente se catalogados como “zonas calientes”.

Ahí, los grupos criminales, las disputas territoriales y el narcotráfico sostienen un clima de violencia que erosiona la calidad de vida.

Aunque el país suma 244 homicidios menos que en el mismo período de 2024, los contrastes evidencian que la seguridad aún es frágil y desigual.

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Homicidios a la baja, con altibajos

Los datos oficiales muestran que siete de los ocho meses de 2025 cerraron con reducciones en homicidios, reforzando una tendencia a la baja.

Pero julio rompió la curva: se contabilizaron ocho muertes violentas más que en el mismo mes del año pasado.

Pérez Suazo insistió en no perder la perspectiva: “Debemos ver el contexto completo, porque Honduras viene de cifras históricamente altas y hoy los números comienzan a dibujar un camino distinto”.

Pero para la directora del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma (Unah), Migdonia Ayestas, aunque los índices de criminalidad bajaron, Honduras sigue siendo un país violento.

"Seguimos siendo ese país que, a pesar de no tener una guerra, sigue siendo uno de los más violentos de Centroamérica y del continente", dijo Ayestas.