Con esa frase, cargada de dolor, la madre de la agente policial Dulce Suárez Izaguirre resumió la tragedia que cambió su vida para siempre tras el accidente que dejó siete policías muertos en la carretera CA-5 Norte, a la altura de El Rodeo, Comayagua, el miércoles 17 de junio.

El miércoles debía ser un día de celebración. Dulce cumplía 25 años y su madre la esperaba con ilusión para festejar una nueva vuelta al sol. Había preparado todo para sorprenderla cuando regresara de traer nuevo uniforme del Instituto Técnico Policial (ITP) en Comayagua.

VEA: Policía Dulce Suárez cumplía 25 años y murió en accidente en El Rodeo

"Le compré pastel para celebrar su cumpleaños, pero no llegué a tiempo; le compré flores sin imaginar que serían para su velorio", expresó durante las honras fúnebres organizadas por la Policía Nacional.

Dulce y sus demás compañeros estaban asignados en la jefatura policial de Danlí, El Paraíso, al oriente del país, de donde habían viajado a Comayagua por sus nuevas fatigas.

Última conversación de Dulce con su madre

En entrevista con Noticieros Hoy Mismo de TSi, la madre de la joven agente reiteró muy conmovida que la esperaba con flores y pastel, "pero mi hija no llegó".

Recordó que la última conversación ocurrió mientras Dulce viajaba por la carretera. Le comentó que estaba feliz por sus nuevas botas y uniforme, porque el que tenía "estaba gastadito".

También dijo que el último mensaje de Dulce fue para preguntarle por su hija de cuatro años. "Le dije que estaba dormida. Me mandó una carita triste y ya no volví a saber nada", expresó.

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Minutos después ocurrió el accidente. Una grúa impactó contra el bus de la Policía Nacional y terminó con la vida de siete agentes policiales. El conductor del pesado vehículo está detenido.

Llamado de la madre de Dulce a hondureños y Policía

En medio del duelo, la madre también convirtió su sufrimiento en un llamado para toda Honduras. Pidió que los policías sean vistos como personas y no únicamente como uniformes.

"A veces la gente los insulta, les dice perros, pero son seres humanos. Solo quienes tenemos un familiar policía sabemos lo que sufren", manifestó.

Dulce Suárez
Dulce Suárez cumplía 25 años el día que murió. Deja una hija de 4 años.

Contó que su hija pasaba jornadas enteras sin comer por cumplir con su trabajo y que muchas veces enfrentó dificultades económicas pese a su vocación de servicio.

Por eso también lanzó un mensaje a las autoridades para que garanticen mejores condiciones y respeto a los derechos de los agentes policiales.

"Ellos también tienen derechos humanos porque son seres humanos. Detrás de cada policía hay una familia", expresó.

Hoy, el pastel que esperaba compartir con Dulce Suárez nunca se partió. El abrazo de cumpleaños quedó pendiente y las flores que compró para celebrarla terminaron sobre su féretro, acompañando una despedida que nadie imaginó.

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