Cerca de un millón de niños y adolescentes abandonaron las clases durante la pandemia del coronavirus en Honduras por la suspensión de las clases presenciales y el confinamiento aplicados como medidas de contención por la enfermedad, según reveló un estudio de la organización Casa Alianza.
El estudio de la organización que vela por la protección de los menores en América Latina, detalla que en 2020 se registró que unos 1.8 millones de estudiantes fueron matriculados en las modalidades prebásica, básica y media, de los cuales casi un millón desertaron debido a la suspensión de las clases presenciales.
Y es que, suspender las clases presenciales fue una de las medidas preventivas adoptadas por el gobierno de Honduras para enfrentar la pandemia y esto provocó un cambio de modalidad a las clases virtuales, lo que generó que se convirtiera en la mayor adversidad de los estudiantes, pues no todos tienen acceso al Internet.
Precisamente por la falta de Internet, unos 800 mil estudiantes quedaron al margen del sistema educativo público desde hace nueves meses que inició la pandemia, esta situación se palpa aún más en el área rural del país en donde la infraestructura para acceder al Internet es casi nula.

Entre 700 y 800 mil desertores hubo hasta junio
"Gran parte de los educandos no tuvieron acceso a Internet, otros no pudieron sostenerse conectados y un gran porcentaje ni siquiera pose en un teléfono inteligente", cita el informe a Roosevelt Hernández, coordinador del Observatorio Universitario de la Educación Nacional e Internacional de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán (OUDENI-UPNFM).
De acuerdo con Roosevelt Hernández, las autoridades de Educación reconocieron que hasta septiembre perdieron contacto con 310 mil estudiantes, pero que se prevé que la cifra pudo aumentar para el fin de año.
"En consulta a los 57 mil padres y madres de familia que realizamos en junio, el 40 por ciento de ellos mencionaron que no estaban seguros de que sus hijos terminarían el año en los centros educativos por las dificultades económicas y de acceso a internet. Esto podría representar entre 700 y 800 mil niños como potenciales desertores para este año", indicó Hernández.

En un informe de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ) se refiere a que la pandemia de la covid-19 ha dejado a unos 2 millones de niños, niñas y jóvenes fuera del sistema educativo del país, lo que significaría que sólo un millón están dentro del mismo.
Además, el informe señala que alrededor de un millón ya estaban fuera del sistema por falta de recursos económicos o falta de cobertura y el otro millón se sumó a esa lista durante la pandemia.
Por su parte, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), indicó que un 44 por ciento de los niños y niñas de entre 3 y 17 años quedaron fuera del sistema escolar.
De acuerdo al INE, la población con mayor nivel de exclusión escolar fueron los que viven en la zona rural (48.7 por ciento), los que tienen entre 3 y 5 años (65 por ciento) y los adolescentes de entre 12 y 14 años (55.1 por ciento) y de 15 a 17 años (74.6 por ciento).
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