Estados Unidos ha decidido ir más allá en su política migratoria. El gobierno de Donald Trump anunció que revocará visas a funcionarios de gobiernos extranjeros que faciliten la migración hacia su frontera sur, ya sea por omisión o por acción deliberada.

La medida, divulgada a través de un comunicado del Departamento de Estado, se dirige específicamente a autoridades de inmigración, aduanas, aeropuertos y puertos que faciliten el paso de migrantes irregulares.

En Honduras, el anuncio encendió las alarmas, y el gobierno deja clara su postura: cualquier funcionario que facilite la migración irregular será sancionado.

"El gobierno está en contra del tráfico y la trata de personas. No apoyamos la migración irregular y entendemos la medida del Departamento de Estado", aseguró el vicecanciller Tony García.

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Advertencia a funcionarios hondureños

García fue contundente en su advertencia. “El funcionario que use su poder para facilitar el tránsito de migrantes que se preocupe, porque no es la política de este gobierno permitirlo”, declaró.

No obstante, insistió en que cualquier sanción debe basarse en investigaciones exhaustivas y no en acusaciones subjetivas.

El vicecanciller también expresó que cualquier proceso debe hacerse en base a un proceso documentado.

Expertos critican la medida: "Es un retroceso"

El endurecimiento de la política migratoria de Trump genera reacciones encontradas. Para la experta en migración Sally Valladares, la medida representa "un retroceso", ya que prioriza la seguridad nacional sobre la seguridad humana.

"Hemos visto un aumento de la presencia militar en las fronteras, lo que estigmatiza a los migrantes y refuerza la criminalización de la migración", explicó.

Según Valladares, Honduras ha tenido una política de apertura hacia los migrantes en tránsito, lo que se reflejó en la declaratoria de emergencia migratoria en 2022.

Esto permitió que más de 500,000 migrantes cruzaran el país con documentación oficial.

"Ahora el reto es ver cómo responderá el gobierno hondureño ante esta presión de Estados Unidos", agregó.

Rolando Sierra, director de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) Honduras, coincide en que la medida es parte de la estrategia de Trump para frenar la migración.

"Está tocando todos los procesos e instancias relacionadas con la migración", explicó. Según Sierra, la medida también busca presionar a los gobiernos de la región para que adopten políticas más estrictas en sus fronteras.

Migrantes caminan para llegar a Estados Unidos
Migrantes cruzando las fronteras hondureñas. Foto: Naciones Unidas.

El papel de Honduras en la migración

Karen Valladares, coordinadora nacional de Cristosal Honduras, advierte que la medida puede generar un impacto negativo en la gestión migratoria de Honduras.

Recordó que el país tomó un rol clave en la protección de los migrantes y firmó acuerdos internacionales para garantizar un tránsito ordenado y seguro.

"Estados Unidos debería analizar el trabajo de los gobiernos centroamericanos en lugar de imponer sanciones unilaterales", afirmó.

Para Valladares, la mejor solución es fortalecer el diálogo en foros internacionales como la Conferencia Regional sobre Migración, donde participan gobiernos y organizaciones de la sociedad civil.

"Estados Unidos impone medidas drásticas, pero ¿qué hará con los migrantes que cruzan por puntos ciegos?", se preguntó.

Guatemala blinda sus fronteras con los temidos kaibiles

Mientras tanto, Guatemala ya tomó medidas drásticas. Desde el lunes 3 de marzo de 2025, el gobierno desplegó su temida unidad élite, los Kaibiles, en las fronteras con Honduras, El Salvador y México.

La operación, llamada "Cinturón de Fuego", tiene como objetivo frenar el paso de migrantes y el tráfico de drogas.

La Brigada de Operaciones para Montaña del Ejército guatemalteco ya patrulla los puntos ciegos de la frontera con México, cubriendo 132 kilómetros de pasos irregulares, con la intención de expandir la vigilancia a los mil kilómetros de frontera.

Este refuerzo militar, lejos de disuadir la migración, podría empujar a los migrantes a rutas más peligrosas y clandestinas.

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Un grupo de la fuerza élite kaibiles de Guatemala patrulla las fronteras. Foto: Isaín Mandujano.

Una medida que redefine la política migratoria

Con la nueva política de restricción de visados, Estados Unidos busca ejercer un mayor control sobre el flujo migratorio en la región, presionando a los gobiernos para endurecer sus políticas.

Pero los expertos advierten que el impacto podría ser más amplio: criminalización de la migración, mayor peligro para los migrantes y posibles sanciones arbitrarias contra funcionarios de países que ya enfrentan enormes desafíos en la gestión migratoria.

Mientras tanto, los migrantes dicen expertos, seguirán buscando un camino hacia el sueño americano, sin importar los muros, los soldados o las sanciones.