¿Cuál es el impacto que causa la asignación de puestos y empleos por conveniencia en un gobierno?, esta problemática quedó evidenciada en el último estudio científico publicado por la Asociación Económica Americana, el cual fue realizado por el profesor de la Escuela de Economía de la Universidad de Chicago, Emanuele Colonnelli.
El análisis “Patrocinio en la asignación de empleos del sector público", publicado el sábado (10.10.2020), demostró los puntos negativos a los que un país se enfrenta cuando los gobiernos deciden contratar a sus empleados en cargos públicos por simpatía o compromiso político.
En ese sentido, tunota.com contactó a varios expertos que explican ese fenómeno que se ha convertido en algo "normal" en Honduras, según afirman.
¿Cuánto afectan "las argollas"?
El máster en economía, Roberto Lagos, de la Universidad de Duke en Carolina del Norte, Estados Unidos, es del criterio que una manera inteligente de contrataciones en el gabinete de gobierno tendría beneficios en diferentes vías para el país.
“Los futuros gobernantes que tomen las riendas del país deberán integrar a sus equipos de trabajo y gabinetes a funcionarios que cuenten con una alta credibilidad y un perfil académico adecuado que permita el desempeño eficiente de sus funciones”, advirtió el experto.
También, el máster en economía continuó: “lo anterior impactará en tres vías, incrementará la confianza de la población en las intervenciones que el gobierno realice, reducirá los costos de aprendizaje del primer año, del cual muchos funcionarios son objeto cuando toman estas posiciones por primera vez y, disminuirá el margen de error cuando el país se enfrente a escenarios externos negativos como lo ha sido la pandemia del covid y la subsecuente crisis económica”.
“Considero que la meritocracia y una reforma integral del servicio civil para la selección de cargos en el sector público será clave para impulsar el desarrollo de Honduras”, finalizó Lagos.
Polémica por nombramiento de exreguetonero
El caso más reciente que ha causado revuelo en Honduras es el del nombramiento del exreguetonero "Killa", como nuevo comisionado nacional de la Secretaría de Estado en los Despachos de Gestión de Riesgo y Contingencias Nacionales (Copeco).
La decisión del Ejecutivo desencadenó la inconformidad de actores de la vida política en el país, así como de una parte de la población hondureña, ya que Max Alejandro Gonzales es conocido por su faceta como cantante de música urbana, pero esta vez se le encargó el manejo de la pandemia y de los desastres naturales que aquejen de ahora en adelante al país.
Resultado del estudio en Brasil
El estudio realizado en Brasil, por el profesor Collonelly desveló que la práctica de contrataciones por conveniencia es aplicado a varias comunidades en las que el fenómeno deterioró la calidad de la educación, ya que los maestros contratados por simpatía política en el poder, fue asociado con una menor calidad del sistema educativo en el gigante de América.
Lo anterior evidenció una caída reflejada en los resultados de los exámenes de los estudiantes. En ese contexto, es importante reconocer que existen efectos negativos que se desprenden de las decisiones de los funcionarios que no cuentan con una hoja de vida calificada y que se requiere para el puesto en todos los niveles.
Esta decisión amplía los costos de aprendizaje, es decir, los empleados nuevos contratados sin experiencia o conocimiento previo en el puesto, deben ambientarse y aprender sobre temas, presupuestos y procesos en diferentes dependencias del Estado, lo que provoca un atraso en las gestiones que comienzan a normalizarse casi un año después, afirman expertos.
Por ende, eso provoca una ineficiencia de los servicios públicos, el claro ejemplo son los resultados del estudio que menciona a los maestros descalificados contratados en Brasil, ya que los resultados académicos de los estudiantes eran menores debido a la calidad educativa. “La calidad de las personas empleadas en el sector público es un determinante crucial del desempeño del gobierno”, cita el estudio.
Además: Nombran a excantante de reguetón como ministro de Copeco para combatir el covid en Honduras
Además, el artículo asegura: “identificamos la presencia de favoritismo político significativo en la asignación de puestos de trabajo en toda la jerarquía del sector público brasileño. Luego mostramos que el patrocinio es la principal explicación detrás de este resultado, descartando mecanismos alternativos que pudieran explicar la presencia de este favoritismo”.
También, resaltó que “con este efecto negativo sobre la calidad de la fuerza laboral pública están asociadas con una peor prestación de servicios públicos”.
Otros expertos hondureños opinan
La realidad citada por ese estudio realizado en el país sudamericano, también, es de cierta forma un espejo que refleja la realidad de varios países de América Latina. ¿Y en Honduras?
Para poder entender el fenómeno político a través de los años en el país, tunota.com contactó al historiador y docente de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Dennis Eduardo Ramírez Giménez, quien nos explicó en un contexto histórico sobre las contrataciones por “patrocinio” y el porqué de la elección de gobernantes que acostumbran a contratar por conveniencia.
Ramírez, explicó que históricamente, “el clientelismo político y el pago de lealtades ha sido una práctica en la política hondureña”.
“Recordemos a principios del siglo XX, por ejemplo, los grandes consorcios, empresas privadas y extranjeras, daban grandes cantidades de dinero para costear las campañas de sus candidatos y, por supuesto, este favor debía ser recompensado una vez obteniendo el poder y sin importar si a cambio se afectara profundamente a la clase trabajadora”, ilustró el historiador.
Además, Ramírez añadió: “aquí radica también el que no se priorice en que los altos funcionarios o los cargos de elección popular sean exclusivos para las personas más formadas o más competentes, sino por quiénes se pueda manipular o a quiénes haya que pagar estos favores”.
Para el experto, otro factor importante es que la educación no ha sido una prioridad para el Estado.
“El índice de escolaridad es bajo entre la población y de ello se aprovechan los aspirantes para obtener un voto y manipular a sus simpatizantes. Una población bien educada y formada exigiría candidatos y altos funcionarios igualmente formados y capaces”, aseguró el historiador.
Asimismo, Ramírez destacó: “en la coyuntura actual que vive el país, el nombramiento de funcionarios claves que no tienen ningún tipo de formación profesional en el campo requerido, más parece una estrategia distractora para que la población deje de centrarse en los problemas verdaderamente importantes. Esta es una estrategia a la que se ha recurrido a lo largo del devenir histórico de la política hondureña”.
Por su parte, el periodista experto en temas de política, Ramón Matute, dijo que existen muchas variables que analizar relacionadas con el tema que son de mucha importancia. “Existe en la escogencia de líderes en cargos de elección popular por herencia política, por populismo del postulado o por padrinazgo. Usted ve que salen electos cantantes, deportistas, cómicos, etc”, comenzó Matute.
Además, el experto aseguró que otro elemento a seguir de cerca es “el tradicionalismo político, muchos electores se aferran a su partido o color político por tradición familiar. No importa quién sea el candidato o qué ofrezca si este tiene o no capacidad al cargo. Es lo de menos”.
Otro punto que Matute resaltó fue el fenómeno de la campaña política que juega también un papel importante, ya que “depende más de la canción o lírica más pegajosa aunque esta esté vacía de propuesta”.
El comunicador también coincidió con el historiador, en que la baja escolaridad influye mucho porque no permite un discernimiento de las propuestas que cada político presenta en el proceso de campaña política.
Para el sociólogo y docente de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán (UPNFM), Julio Navarro, la responsabilidad recae en la sociedad hondureña.
“Votamos por personas que no tienen la visión de lo que es ejercer un cargo político ni nos detenemos en analizar si tienen las competencias técnicas y políticas para ejercer el cargo para el cual se elige”, dijo Navarro.
El sociólogo también resaltó que: “la falta de compromiso con el país hace que los gobernantes seleccionen sus funcionarios haciendo prevalecer más la confianza y la lealtad al gobernante que la capacidad que tengan para ejercer los cargos, ya que la administración es política pero fundamentalmente técnica”.
“El otro problema es que al no haber rendimiento de cuentas del ejercicio del cargo da lugar a poner en cargos a los amigos o los incondicionales. Naturalmente en perjuicio de la administración pública. Que en el fondo es una actividad de servicio”, explicó Navarro.
¿Se puede revertir ese fenómeno en Honduras?
El experto en política Ramón Matute, al igual que el sociólogo Julio Navarro expusieron algunas propuestas que podrían revertir ese fenómeno de elegir como autoridades "más de lo mismo", políticos que contratan a sus funcionarios con altos salarios sin tener el conocimiento previo, criticaron.
Para Matute, lo anterior debe resolverse analizando ciertas claves al momento de elegir a un candidato político.
“Es necesario aplicar la política del contraste. Comenzar a comparar y discernir entre uno y otro para sacar conclusiones que le ayuden a votar por el mejor. Sacar la lupa y ver de cerca que hizo el alcalde, el diputado o el partido en el poder y valorar. El contraste en política es oportuno, es como pasar los rayos x y detectar el mal en la democracia”.
Además, advirtió que no se debe “ver la política como un circo donde salen payasos cada 4 años, sino como ciencia para cambiar la sociedad”.
Para Navarro, una de las soluciones sería “cambiar, desarrollando ciudadanía, es decir, ciudadanos informados educados con sentido de pertenencia con compromiso con su país”.
Además, añadió que: “hoy en día también se usa el referéndum revocatorio a medio período, así los gobiernos son más cuidadosos de su trabajo porque hay que rendir cuentas. La otra forma es crear una auditoría ciudadana”.
Y finalizó: “eso se llama veeduría ciudadana son organismos de sociedad civil que monitorean y dan seguimiento al funcionamiento de las instituciones para evaluarlas si están cumpliendo o no”.
Además: Perfil: ¿Quién es Killa?, el nuevo ministro de Copeco
