En el Congreso Nacional, lo único que se ha aprobado hasta ahora como respuesta ante la emergencia por lluvias es un fondo de L5 millones para los damnificados de la colonia Guillén, en Tegucigalpa.

Después, conformaron una comisión de diputados para que elabore un informe sobre los daños y situaciones adversas.

Pero, está pendiente de entrega para que se tomen decisiones desde el Congreso Nacional.

Sin embargo, no ha habido una sesión específica para plantear la necesidad de ayuda a varias comunidades del país, que desde antes del paso de Ian han sufrido afectaciones.

“No se ha hecho una sesión encaminada a fortalecer las ayudas o hacer algo que de manera sistemática pueda cooperar con los damnificados.

Mucho menos se ha planificado para que no suceda lo mismo el siguiente año”, comenta a tunota el diputado de Libertad y Refundación (Libre) por Copán,Francis Cabrera.

“No se ha hecho algo que sea sustancial”, expresó el parlamentario.

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Cabrera lamenta la escasa respuesta que se da a las comunidades en Copán, en poblados como Yarusín y El Callejón, en Santa Rosa, con daños en más de 120 viviendas.

Incapacidad institucional

Para Ramiro Lara, especialista en Gestión de Riesgo de la Asociaciónde Organismos No Gubernamentales (Asonog), lo que ocurre en el Congreso Nacional es que todo queda en una sesión y no resuelven mucho.

“De los recursos del Congreso Nacional, no se resuelve mucho.

Abordan el problema en una sesión, hacen un acuerdo, pero si esos recursos no llegan a las municipalidades y solo están de manera virtual y correo electrónico, no se resuelve la problemática”, dice Lara.

Ante esa necesidad es la sociedad civil la que presiona en las diferentes instancias a fin de mover la agenda de recursos para todo el país.

Adicionalmente, “amerita que el Gobierno mueva piezas, porque se contrata gente inoperante que no conoce nada de los temas de gestión de riesgos.

No saben qué hacer o cómo manejar emergencias”, lamentó el técnico de Asonog.

Es urgente la toma de decisiones y que se asignen los recursos para carreteras, cultivos y construcción de viviendas.

Haber decretado la emergencia nacional por 90 días, según Ramiro Lara- implica priorizar recursos, "pero no se ve".

“La misma Copeco, que es responsable de coordinar y dirigir la respuesta, no tiene la claridad ni recursos y se queda corta, invisibilizada ante la emergencia.

Lamentamos que esto pase en el país. La institucionalidad ha quedado débil”, recalcó.

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Hambruna

La diputada liberal por Gracias a Dios, Erika Urtecho Echeverría, lamentó que en el Congreso Nacional no le aprueben ninguno de los proyectos de ley que ha presentado.

Informó que se comunicó con la coordinadora de la comisión de contingencia y gestión, Luz Angélica Smith, pidiendo apoyo.

“Le pedí colaboración con raciones de alimentos para apoyar a la mayor cantidad de afectados en Gracias a Dios y quedó de responderme si era viable o no”.

Urtecho dijo que aunque La Mosquitia se inunda siempre, la magnitud de este fenómeno es impactante y hay hambruna que necesita ser atendida.

“Se ocupan manos amigas, un verdadero enfoque. Espero que en el presupuesto del 2023, con hechos se demuestre que La Mosquitia sí importa”, concluyó.