Un doble crimen ocurrido durante la Navidad de 1994 en Comayagüela marcó uno de los episodios judiciales más estremecedores de Honduras.

Un adolescente de 16 años denunció la desaparición de su madre y su hermana, sin imaginar que las investigaciones terminarían por descubrir su participación en ambas muertes.

El caso volvió a circular en redes sociales luego de que el creador de contenido de TikTok Escritos Villatoro relatara la historia de Francisco Alexander Álvarez Ochoa, protagonista de un crimen familiar que conmocionó al país hace más de tres décadas.

La tragedia ocurrió el 25 de diciembre de 1994, en una vivienda del barrio Lempira, en Comayagüela, donde perdieron la vida Gloria Ochoa de Álvarez y su hija Alba Lizzeth Álvarez Ochoa.

Adolescente inventó la desaparición de su madre y hermana

Tras el crimen, Alexander aseguró que ambas mujeres habían salido de su vivienda rumbo a una iglesia evangélica y que nunca regresaron.

El adolescente incluso participó en la denuncia de su desaparición y ofreció declaraciones públicas sobre lo ocurrido.

Detenido
Francisco Alexander Álvarez Ochoa fue capturado nuevamente en mayo de 2014, señalado por las autoridades como presunto integrante de una banda dedicada al secuestro.

Sin embargo, dos días después, las autoridades encontraron los cuerpos de ambas mujeres en una hondonada ubicada en el kilómetro 12 de la carretera que conduce hacia el norte de Honduras.

Las investigaciones policiales comenzaron a señalar al propio hijo de Gloria como uno de los principales responsables.

Posteriormente, los agentes capturaron a Alexander junto con Nívida Hernández, su compañera de hogar, y Francisco Vásquez Matute, quienes también participaron en el doble crimen.

De acuerdo con los reportes periodísticos de aquella época, los tres confesaron su responsabilidad ante las autoridades.

Condenas por el doble crimen en Comayagüela

La justicia hondureña impuso distintas sanciones a los involucrados debido a sus edades.

Alexander y Nívida, quienes todavía eran menores de edad, recibieron ocho años de reclusión, la sanción máxima que contemplaba la legislación aplicable a menores en aquel momento.

Por su parte, Francisco Vásquez Matute, que tenía 19 años cuando ocurrió el asesinato, enfrentó un proceso como adulto y recibió una condena de 30 años de prisión.

Sobre las razones del crimen, fuentes judiciales y familiares mencionaron una posible disputa relacionada con una herencia materna. No obstante, los antecedentes periodísticos disponibles no permiten establecer ese motivo como un hecho plenamente comprobado.

Alexander Álvarez volvió a enfrentar a la justicia en 2014

Veinte años después del asesinato de su madre y hermana, el nombre de Francisco Alexander Álvarez Ochoa regresó a los titulares.

En mayo de 2014, agentes de la Fuerza Nacional Antiextorsión lo capturaron nuevamente en el barrio Lempira de Comayagüela.

Para entonces tenía 36 años y las autoridades lo señalaban como presunto integrante y cabecilla de una organización dedicada al secuestro.

Un juez ordenó su detención judicial por una acusación de secuestro contra un testigo protegido y dispuso su traslado a la Penitenciaría Nacional Marco Aurelio Soto, en Támara.

Aquella detención representó un nuevo capítulo judicial en su historial, aunque, segun reportes, no hubo una sentencia definitiva por esa acusación.

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