La repetición del juicio por Keyla Martínez llegó a su punto decisivo y cinco años después de su muerte bajo custodia policial, ya no quedan testigos por escuchar ni pruebas por presentar.

Ahora la decisión le corresponde al Tribunal de Sentencia de Siguatepeque, que este 29 de septiembre de 2026 dio por finalizada la audiencia de conclusiones contra Jarol Rolando Perdomo Sarmiento.

A Perdomo lo procesaron por la muerte de Keyla Patricia Martínez, ocurrida el 7 de febrero de 2021 en La Esperanza, Intibucá.

La lectura del fallo quedó programada para el viernes 30 de octubre, a las 9:00 de la mañana.

Antes de retirarse a deliberar, el Tribunal escuchó dos posiciones enfrentadas sobre lo ocurrido aquella madrugada: Fiscalía y acusación privada pidieron una condena, mientras la defensa sostuvo que las pruebas no permiten responsabilizar a Perdomo.

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Fiscalía: la muerte de Keyla fue homicida

Uno de los puntos centrales de las conclusiones del Ministerio Público fue la causa y manera de muerte de Keyla Martínez.

La Fiscalía sostuvo que la prueba forense permitió establecer que murió por asfixia por sofocación y obturación de los orificios respiratorios y que la manera de muerte fue homicida.

Según la acusación pública, durante el juicio se presentó prueba científica, documental y testifical que respalda su tesis sobre lo ocurrido dentro de la posta policial.

“El Ministerio Público presentó un cúmulo de medios de prueba tanto científicos, documentales y testificales”, sostuvo la fiscal durante sus conclusiones.

Para la Fiscalía, esos elementos permiten atribuir la muerte al acusado Jarol Perdomo Sarmiento.

Por ello, solicitó al Tribunal que lo delcaren culpable del delito de femicidio agravado en perjuicio de Keyla Martínez.

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Fiscalía descarta que Keyla fuera depresiva

La acusación también dirigió parte de sus conclusiones a uno de los puntos que acompañó el caso desde sus primeras horas: las circunstancias personales de Keyla antes de morir.

La Fiscalía sostuvo que durante el nuevo juicio por Keyla Martínez se demostró que ella no era una persona depresiva ni tenía un temperamento impulsivo.

Por el contrario, afirmó que la prueba presentada la describió como una mujer conciliadora, agradable y armónica.

Ese elemento lo utilizó la acusación para reforzar su tesis frente a las versiones que surgieron después de que Keyla se encontró sin vida mientras permanecía detenida.

Acusación privada: “Fue un femicidio agravado bajo custodia del Estado”

La acusación privada coincidió con la Fiscalía, pero puso énfasis en las condiciones en las que ocurrió la muerte.

“Keyla Martínez fue un femicidio agravado bajo custodia del Estado”, sostuvo durante sus conclusiones.

Además, alegó que la escena se modificó y afirmó que las pruebas evacuadas durante el proceso permiten concluir que la muerte ocurrió en un contexto de desigualdad de poder.

La acusación privada pidió, por tanto, un fallo condenatorio contra Perdomo.

repetición del juicio

Defensa: no se probó la culpabilidad de Perdomo

La defensa planteó una lectura completamente distinta de las pruebas. Cuestionó que Fiscalía y acusación privada incorporaran en sus conclusiones móviles que, según argumentó, no se plantearon durante el desarrollo del proceso.

A criterio de los defensores, hacerlo afecta el principio de congruencia, porque introduce elementos al final del juicio que no habrían formado parte previamente de la acusación.

Sostuvo que no existe prueba suficiente para demostrar que Perdomo provocó la muerte y afirmó que persiste una duda razonable.

“Solicitamos que se dicte sentencia absolutoria por el delito de femicidio por no existir prueba suficiente”, manifestó la defensa.

También sostuvo que durante el proceso no se probó homicidio imprudente, homicidio ni femicidio, por lo que solicitó que cesen las medidas cautelares impuestas al acusado.

Para los defensores, la muerte de Keyla fue una tragedia, pero sostuvieron que esa tragedia no puede repararse con una condena cuya responsabilidad consideran no se demostró.

Incluso aseguraron que Perdomo intentó salvarle la vida.

“No tengo nada que decir, solo pido justicia”

Con las conclusiones terminadas, el Tribunal concedió la palabra a Jarol Perdomo.

El acusado no desarrolló una declaración extensa ni respondió a los argumentos que acababan de presentar las partes.

“No tengo nada que decir, solo pido justicia”, manifestó. Fueron sus últimas palabras ante el Tribunal antes de que el proceso entrara en la etapa de deliberación.

El juicio por Keyla Martínez queda ahora en manos de los jueces, quienes deberán determinar si las pruebas permiten atribuir a Perdomo su muerte.

La defensa sostiene que existe una duda razonable y que las pruebas presentadas no son suficientes para condenarlo.

El 30 de octubre, el Tribunal deberá comunicar su fallo, cinco años después de que Keyla entrara con vida a una posta policial.

Los jueces deberán determinar cuál de las dos tesis enfrentadas consideran respaldada por las pruebas.

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