Miles de armas decomisadas pasan años bajo custodia judicial en Honduras, algunas terminan destruidas; otras, según expertos en seguridad, representan un riesgo permanente de desvío y reutilización criminal.
En ese escenario, el Ministerio Público recibió equipo especializado para cortar y destruir armamento sin utilidad jurídica en Santa Rosa de Copán y San Pedro Sula.
La donación la realizó The HALO Trust, mediante su Programa de Seguridad Física y Gestión de Inventarios de Armas y Municiones en Centroamérica.
Este programa lo financia la Oficina de Remoción y Reducción de Armas del Departamento de Estado de Estados Unidos.
Entre el equipo entregado figuran sierras para corte de metal, discos industriales, mesas de trabajo y cajas de madera.
Además de implementos de protección como cascos, gafas de seguridad, guantes, mascarillas, overoles y botas con puntera de acero.
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Armas bajo custodia
El equipamiento se utilizará en el Módulo Administrador de Archivos, Evidencias y Documentos Históricos (MAEEDH) de Santa Rosa de Copán y San Pedro Sula, donde se almacenan evidencias vinculadas a procesos judiciales.
Según el Ministerio Público, la intención es mejorar los procesos de destrucción de armas para reducir riesgos de extravío, reutilización ilegal o desvío de armamento decomisado.
En Honduras, el manejo y almacenamiento de armas bajo custodia se señala como un punto sensible dentro de los sistemas de seguridad y justicia, debido al alto flujo de armamento ilegal que circula en el país.

Equipo para destrucción segura
La entrega también incluye herramientas y protección industrial para el personal encargado de cortar y destruir el armamento decomisado.
Durante el acto de entrega participaron la gerente de país de The HALO Trust, Natalie DeVaughn, representantes del MAEEDH y personal del Departamento de Cooperación y Programas Externos del Ministerio Público.
Los decomisos
La Policía Nacional de Honduras registró 18,436 armas incautadas entre 2018 y 2022, según estadísticas de la Secretaría de Seguridad.
Ese es el dato más reciente de las incautaciones que forman parte de los operativos permanentes contra la portación ilegal de estructuras vinculadas a hechos violentos en el país.
Solo en 2021, las autoridades decomisaron un promedio de cuatro armas diarias, según informaron.
El volumen de armamento asegurado refleja no solo los niveles de violencia que enfrenta Honduras, sino también el desafío que representa almacenar, custodiar y destruir de forma segura miles de armas vinculadas a investigaciones criminales.
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