Un niño no siempre tendrá delante un letrero que le advierta que está en peligro. Por eso, aprender a reconocer cuándo algo no está bien y saber a quién pedir ayuda también es una forma de protección.

Esa fue una de las lecciones que más de 130 niñas y niños llevaron a la práctica durante una jornada desarrollada en Honduras, donde aprendieron sobre sus derechos, los posibles riesgos y la importancia de identificar personas y lugares seguros.

No fue únicamente hablarles de protección, a través de juegos, dramatizaciones, actividades artísticas y ejercicios de reflexión, los participantes tuvieron que pensar en aquello que puede hacerlos sentir protegidos.

También aprendieron a reconocer mecanismos para solicitar ayuda ante posibles situaciones de riesgo.

Los participantes procedían de Instituciones Residenciales de Cuidados Alternativos (IRCAS) de la zona centrooriente del país.

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Niños aprenden cuándo pedir ayuda ante el peligro

El ejercicio plantea una cuestión esencial en la protección infantil: un niño necesita conocer sus derechos, pero también herramientas para reconocer a quién recurrir cuando siente que puede estar en riesgo.

Durante el Congreso Infantil “Somos Voz Viva”, organizado por Red Viva Honduras, las actividades se diseñaron para acercar esos conocimientos a los menores de una manera comprensible.

La jornada se desarrolló bajo el lema “Mi voz importa, mis derechos cuentan y juntos construimos espacios seguros”.

Los participantes pasaron por estaciones de aprendizaje, juegos y retos en los que pudieron fortalecer sus conocimientos sobre derechos y protección.

Las dramatizaciones y ejercicios de reflexión también buscaron que expresaran sus emociones e identificaran personas y espacios que consideran seguros.

El objetivo iba más allá de explicarles qué derechos tienen: buscó que pudieran reconocer recursos de protección dentro de los lugares donde transcurre su vida.

protección niñez
A través de actividades sobre empatía y emociones, los niños aprendieron a expresarse, reconocer situaciones de riesgo y fortalecer herramientas para pedir ayuda. Foto: cortesía.

Un escudo para hablar de protección

Una de las actividades convirtió una idea abstracta como la seguridad en algo que los niños podían dibujar.

Se llamó “Diseña tu escudo”. Con colores, símbolos y dibujos, los participantes representaron aquello que consideran importante para proteger a la niñez.

El ejercicio permitió construir propuestas relacionadas con su bienestar y protección en familias, centros educativos y comunidades.

Detrás de esos dibujos había otra intención: demostrar que la protección infantil no necesariamente debe construirse únicamente desde la mirada de los adultos.

Escuchar lo que los niños piensan sobre los lugares donde viven, estudian y conviven también puede ayudar a identificar aquello que necesitan para sentirse acompañados y protegidos.

escudo de protección
A través de dibujos y colores, los niños representaron derechos vinculados con la familia, el cuidado y la protección como parte de las actividades del encuentro. Foto: cortesía.

Espacios seguros para la niñez

En la jornada participaron cuidadores, docentes y organizaciones de sociedad civil, además de representantes de instituciones relacionadas con la protección de la niñez.

Red Viva Honduras destacó la necesidad de articular esfuerzos entre diferentes sectores para fortalecer entornos protectores para niñas y niños.

La iniciativa también forma parte de las acciones orientadas a prevenir la explotación y el abuso contra niñas, niños y adolescentes.

Pero entre instituciones, actividades y discursos, la jornada dejó una enseñanza mucho más sencilla.

Proteger también significa que un niño pueda reconocer el peligro, sepa que puede hablar y, sobre todo, conozca dónde buscar ayuda cuando algo no está bien.

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