No llega con el estruendo de un huracán ni con las imágenes espectaculares de una tormenta. Su avance es silencioso, pero sus efectos pueden sentirse en la mesa de cada familia hondureña. El fenómeno climático conocido como 'Súper Niño' ya fue declarado oficialmente por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA).

Y los pronósticos apuntan a que podría convertirse en uno de los episodios más intensos registrados en décadas.

Para Honduras, la preocupación no es únicamente el aumento de las temperaturas, el verdadero riesgo está en la combinación de menos lluvia, sequías prolongadas y una reducción en la producción agrícola.

Esos son factores que históricamente terminan golpeando el precio de los alimentos lo que impactará en los hondureños.

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El "Súper Niño" coloca a Honduras entre los países con menos lluvia

Durante el más reciente Foro del Clima de América Central, especialistas de Belice, Guatemala, Honduras, El Salvador, Costa Rica y Panamá coincidieron en un escenario poco alentador.

Las proyecciones indican un déficit de lluvias en gran parte de Centroamérica, acompañado de temperaturas superiores a lo normal durante los próximos meses.

En un país donde miles de productores dependen del régimen de lluvias para sembrar maíz, frijol y otros cultivos básicos, una temporada seca se traduce en cosechas menores y mayores pérdidas para el sector agrícola.

proyecciones

Cuando llueve menos, el bolsillo lo siente

El impacto del 'Súper Niño' no termina en el campo. Con menos producción agrícola también disminuye la oferta de alimentos, una situación que presiona los precios en los mercados y supermercados.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) advirtió que el fenómeno podría afectar a unos 16 millones de personas en América Latina y el Caribe, al provocar pérdidas en la agricultura y un incremento en el costo de los alimentos.

Ese escenario preocupa especialmente a países como Honduras, donde buena parte del presupuesto familiar se destina a la compra de productos de la canasta básica.

Más calor y mayor riesgo de incendios

Además de la sequía, el fenómeno suele provocar jornadas con temperaturas más elevadas.

La combinación de calor extremo y vegetación seca aumenta el riesgo de incendios forestales, reduce los niveles de ríos y quebradas y presiona las fuentes de abastecimiento de agua para comunidades y ciudades.

En otros países de la región ya comenzaron planes preventivos para enfrentar estos posibles escenarios.

Implementan desde campañas dirigidas a agricultores hasta sistemas de monitoreo permanente de lluvias y temperaturas.

riesgos
La NOAA elevó al 81 % la probabilidad de un El Niño muy fuerte entre octubre y diciembre de 2026, un escenario que podría traducirse en más calor, menos lluvias y mayor presión sobre las cosechas y las fuentes de agua en Centroamérica, incluida Honduras.

Un fenómeno que puede durar meses

Los pronósticos internacionales indican que el 'Súper Niño' podría mantenerse activo durante varios meses e incluso extender algunos de sus efectos hasta 2027.

Mientras tanto, los organismos meteorológicos continuarán monitoreando su evolución para ajustar los pronósticos conforme avance el año.

Para Honduras, el desafío será anticiparse a un fenómeno que no destruye en cuestión de horas, sino que puede ir debilitando poco a poco las cosechas.

Además de reducir la disponibilidad de agua y encarecer los alimentos que llegan diariamente a la mesa de millones de hogares.

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