Videos de amenazas extorsivas dirigidas contra conductores del punto de taxis Kennedy-Centro abre una nueva preocupación para las autoridades hondureñas: la posible presencia o influencia del Tren de Aragua en la capital.
Las imágenes comenzaron a circular mientras conductores del transporte selectivo denunciaron presiones, intimidaciones y amenazas que recuerdan las dinámicas de terror utilizadas por estructuras criminales transnacionales en otros países de América Latina.
El temor no solo golpea a quienes trabajan diariamente detrás del volante, sino también a miles de pasajeros que dependen de esas rutas para movilizarse entre la colonia Kennedy, el centro de Tegucigalpa y sectores cercanos a la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).
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El Tren de Aragua entra en la línea de investigación
El portavoz de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (DIPAMPCO), Mario Fu, confirmó que una de las principales líneas de investigación apunta hacia la estructura criminal conocida como Tren de Aragua.
Esta es una organización nacida en Venezuela y señalada internacionalmente por delitos relacionados con extorsión, tráfico de personas, secuestros y asesinatos.
Según explicó, los equipos de investigación ya analizan videos y otros elementos probatorios que podrían relacionar a los responsables con organizaciones delictivas transnacionales.
Además, adelantó que se ejecutan acciones orientadas a realizar capturas en los próximos días.
La Policía Nacional reforzó la presencia de agentes en puntos estratégicos de Tegucigalpa, especialmente en la colonia Kennedy, el centro de la ciudad y alrededores de la UNAH.
Buscan evitar una paralización del transporte y contener el miedo que comenzó a expandirse entre conductores y usuarios.

“Es una afrenta contra la Policía”
Para el comisionado de Policía en condición de retiro, Leandro Osorio, la difusión de estos videos representa algo más profundo que una amenaza aislada.
A su criterio, se trata de un desafío directo al aparato de seguridad hondureño. “Es una afrenta hacia la unidad de DIPAMPCO y a la Policía Nacional, el filmar estos hechos y ponerlo al descubierto, eso demuestra que estas estructuras criminales van en serio”, advirtió.
Osorio sostuvo que no puede descartarse la participación del Tren de Aragua y recordó que dicha estructura figura entre las organizaciones criminales más peligrosas del continente.
El excomisionado insistió en que las unidades de inteligencia y la Dirección Policial de Investigaciones deben ejecutar indagaciones “exhaustivas” y “pertinentes”.
Esto para evitar que este tipo de acciones se expanda hacia otras rutas del transporte y otros departamentos de Honduras.

El miedo vuelve a las rutas del transporte
Las amenazas contra transportistas no son nuevas en Honduras. Durante años, conductores de buses, taxis y mototaxis han sido blanco de extorsiones por parte de estructuras criminales locales.
Sin embargo, la sola mención del Tren de Aragua cambia el escenario y eleva el nivel de preocupación.
La organización venezolana la vinculan en otros países con operaciones más violentas, redes transnacionales y métodos de intimidación que combinan terror psicológico, asesinatos selectivos y control territorial.
Ahora, las autoridades hondureñas intentan determinar si realmente existe una presencia operativa de esa estructura en el país.
O si, son grupos locales están utilizando su nombre para infundir miedo y fortalecer esquemas de cobro ilegal.
Mientras avanzan las investigaciones, en las rutas de Tegucigalpa el ambiente ya comenzó a cambiar.
Conductores observan con desconfianza cada movimiento extraño, pasajeros viajan entre rumores.
Y el transporte es uno de los escenarios donde el crimen organizado busca demostrar que todavía puede imponer miedo en la capital hondureña.
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