Una escena escalofriante sacudió a los vecinos de la colonia Salazar, en el sector Cofradía, Cortés, norte de Honduras, tras el hallazgo del cuerpo sin vida de un hombre de la tercera edad en el solar de una vivienda abandonada.

El suceso fue reportado en horas de la mañana de este viernes por vecinos del área, quienes alertaron a las autoridades tras ver el cadáver decapitado y, supuestamente, sin corazón.

La víctima fue identificada por familiares como Pablo González, un hombre de aproximadamente 68 años de edad, conocido en la comunidad como "Pablito", de acuerdo a un medio local en la zona.

Según testimonios de residentes, el hombre vivía solo desde hace un tiempo, luego de separarse de su pareja y verse obligado a mudarse tras recibir una orden de alejamiento.

Testimonios y sospechas

Una mujer que se identificó como su hijastra relató entre lágrimas que, aunque él vivía solo, mantenía contacto con la familia y solía visitarlos.

"Ayer lo invité a cenar, pero no llegó. Esta mañana, una vecina me avisó que lo habían encontrado muerto. No lo podía creer", dijo conmovida.

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Vecinos que conocían a la víctima lo describieron como un hombre tranquilo, trabajador y respetuoso, que pasaba sus días platicando con conocidos en las esquinas del barrio.

Algunos residentes mencionaron que el cuerpo fue encontrado en condiciones estremecedoras y que presuntamente había sido desmembrado, aunque esta versión no ha sido confirmada oficialmente.

Autoridades en la escena

Elementos de la Policía Nacional llegaron al lugar para acordonar la escena y permitir el trabajo del personal de Medicina Forense, que será el encargado de determinar las causas exactas de la muerte.

Hasta el momento no hay información oficial sobre sospechosos ni móviles del crimen. Se espera que en las próximas horas se amplíen los detalles sobre este lamentable suceso.

Homicidios en Honduras

Según datos del Sistema Estadístico Policial en Línea (Sepol), entre enero y febrero se registraron 347 homicidios, lo que representa una reducción del 21.3 % en comparación con los 441 casos reportados en el mismo período de 2024.

Sin embargo, a pesar de esta disminución, Honduras continúa enfrentando desafíos significativos en materia de violencia, manteniéndose entre los países más violentos de América Latina.