La Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) atraviesa una crisis financiera que pone en riesgo no solo sus operaciones, sino también la estabilidad de las finanzas públicas y la confianza de inversionistas extranjeros.
Así lo advirtió Eduardo Oviedo García, gerente interino de la estatal, tras reunirse con generadores de energía y representantes del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP).
“Las altas deudas que tenemos con los productores de energía eléctrica envían una señal negativa para las inversiones. ¿Quién querrá invertir en el país si una empresa que compra energía no paga?”, expresó Oviedo.

Sector privado respalda al gobierno y pide acciones urgentes
Los productores de energía y representantes del sector privado coincidieron en que la ENEE puede revertir su situación con voluntad política y medidas inmediatas.
Karla Martínez, de la Asociación Hondureña de Productores de Energía, enfatizó la necesidad de un equipo altamente profesional que ejecute acciones disciplinadas y ordenadas para rescatar la empresa.
“La situación está en un hilo. La carga financiera de la ENEE afecta a todo el sector energético y puede empeorar si no se actúa de manera urgente”, advirtió Martínez.
Una deuda que supera los 100 mil millones de lempiras
La ENEE registra pérdidas cercanas al 35% de la energía que compra y produce, lo que equivale a un tercio de la electricidad que no se factura adecuadamente, según Blanca Elvir, experta en energía de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ).
El último estudio de ASJ indica que para 2024 la deuda de la empresa estatal alcanzó el 8.2% del Producto Interno Bruto (PIB), consolidándola como el mayor agujero fiscal del país y uno de los riesgos financieros más críticos para Honduras.
Políticos piden decisiones valientes y transformación de la ENEE
Diputados nacionales coinciden en la urgencia de implementar cambios profundos en la ENEE.
Kilvett Bertrand, del Partido Nacional, señaló que es necesario realizar investigaciones exhaustivas para identificar los errores y tomar decisiones que eviten que la empresa siga drenando fondos públicos.
“El país requiere medidas valientes que transformen la ENEE y garanticen que no siga siendo un monstruo que afecta las finanzas públicas”, afirmó Bertrand.
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Propuestas y desafíos para el futuro
La comunidad empresarial y expertos coinciden en que solo con disciplina, orden y transparencia se podrá revertir la crisis.
La ENEE necesita reestructuración, control eficiente de pérdidas y pagos, y estrategias que devuelvan la confianza de inversionistas nacionales y extranjeros.

Mientras tanto, la deuda millonaria y las pérdidas operativas de la estatal eléctrica se mantienen como un desafío urgente que exige acción inmediata para proteger la economía de Honduras y asegurar la estabilidad del sector energético.
