Honduras se encuentra en una encrucijada energética. Con apagones recurrentes, tarifas volátiles y una marcada dependencia de combustibles fósiles importados, el país tiene la oportunidad de transformar su realidad apostando por energías renovables.

Este salto permitiría avanzar hacia una matriz energética más limpia, estable y eficiente, reduciendo los impactos negativos de su modelo actual.

La clave, según los expertos, radica en el apoyo gubernamental a los proyectos de energía renovable, que podrían transformar el panorama energético nacional.

La transición no solo aliviaría la crisis eléctrica del país, sino que también reduciría su dependencia de combustibles importados.

Además, minimizaría la fuga de divisas y estabilizaría las tarifas eléctricas, según expertos consultados por tunota.com.

El potencial renovable de Honduras

“Actualmente en cartera hay varios proyectos de energía renovable que, de obtener el apoyo del Gobierno y si entran en operación, brindarían alivio a la situación de apagones, reducirían el costo de la tarifa y mejorarían la transición energética de Honduras”, asegura Kevin Rodríguez, experto en temas de energía.

En este momento, los proyectos en cartera suman 638.35 MW, distribuidos de la siguiente manera: 11 MW en biomasa, 152.5 MW en energía eólica, 300 MW en hidroeléctrica, 119.85 MW en solar y 55 MW en geotérmica.

“Esto permitiría que Honduras se acerque a la meta de mayor generación con recursos nacionales, ya que en los últimos años mostramos un retroceso al depender cada vez más de la generación con energía térmica”, sostiene Rodríguez.

Ventajas de las energías renovables

El impacto positivo de los proyectos de energía renovable en Honduras no se limita al alivio de los apagones y la estabilización de tarifas.

Según un informe de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), estas iniciativas también reducen la dependencia de los combustibles fósiles y fomentan el desarrollo sostenible.

Además, la transición energética puede mejorar el acceso a la electricidad en comunidades rurales, donde las opciones de energía limpia son limitadas.

“Cada vez que reducimos nuestra dependencia de combustibles importados, no solo disminuimos los costos, sino que retenemos divisas en el país, promoviendo una economía más resiliente”, señalan expertos.

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Siete parque solares, un eólico y dos plantas de energía térmica hacen que la región destaque y se vuelva atractiva para la inversión.

Proyectos en marcha y retos

En los últimos años, Honduras logró avances significativos con proyectos como El Tornillito (200 MW, actualmente en construcción) y Arenal Etapa I y II (61.2 MW, ya en operación).

Estas iniciativas atraen inversiones cercanas a los 600 millones de dólares y marcan un paso importante hacia una matriz energética más equilibrada.

Sin embargo, las recientes reformas que exigen renegociar contratos e incentivos han generado incertidumbre en el desarrollo de nuevas iniciativas.

Además, la falta de reglamentos claros limita el aprovechamiento del marco jurídico favorable que el país posee.

Infraestructura de transmisión: un eslabón clave

El desarrollo de energías renovables no es suficiente sin una infraestructura de transmisión eficiente.

Honduras priorizó inversiones para reforzar las redes existentes, con el objetivo de transportar electricidad desde el sur hacia centros de demanda en el norte.

Entre los proyectos destacados figuran nuevas líneas de transmisión, bancos de compensación reactiva y la instalación de subestaciones.

Esto ayudará para reducir pérdidas y mejorar la calidad del suministro según visualizan expertos.

A pesar de los compromisos plasmados en la Hoja de Ruta de Energía 2050, aún persisten desconexiones entre las metas del país y los recursos disponibles.

La falta de financiamiento suficiente y de mecanismos regulatorios adecuados retrasa la implementación de varios proyectos críticos.

“Es fundamental contar con una planificación energética coherente y a largo plazo, que esté blindada contra los cambios políticos y sea validada por las comunidades locales”, advierten.

Un futuro prometedor

Con recursos naturales abundantes y experiencia acumulada, Honduras tiene el potencial de posicionarse como líder en energías renovables en la región.

La generación hidroeléctrica, solar, eólica y geotérmica ofrece un camino claro hacia una matriz energética más limpia y sostenible.

Además, las políticas actuales, como los compromisos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), proyectan un aumento significativo en la participación de las energías renovables para los próximos años.

“El objetivo de alcanzar un 70 % de generación renovable para 2026 no es solo un sueño, es una meta alcanzable si mantenemos el enfoque y aseguramos los recursos necesarios”, concluyó Erick Tejada, ministro de Energía.

Si el país logra superar los desafíos actuales y alinear sus políticas, recursos y objetivos, podría garantizar un suministro energético estable.

Esto reducirá costos y liderará el cambio hacia un modelo energético sostenible en Centroamérica.