No fueron cateos en una aldea cualquiera, las patrullas subieron por los caminos de Peñitas Arriba llegaron hasta un lugar donde el silencio reemplazó el bullicio de las familias.
Muchas casas permanecen cerradas desde que decenas de habitantes huyeron convencidos de que quedarse era jugarse la vida.
Ese mismo escenario se convirtió ahora en el epicentro de la cacería contra la banda de "Juan El Malón", señalada de sembrar el terror en la zona media de la Cordillera El Merendón, en San Pedro Sula, norte de Honduras.
Agentes de la Policía Nacional, junto con fiscales del Ministerio Público, ejecutaron una serie de allanamientos con el objetivo de desarticular esa estructura criminal.
A esa banda la investigan por su presunta participación en homicidios, delitos ambientales y ataques contra la propiedad.
Pero detrás del operativo hay una historia que comenzó mucho antes de que los agentes tocaran las puertas de las viviendas.
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Peñitas quedó casi vacía por el miedo
Las investigaciones surgieron en medio de una crisis de seguridad que denunciaron personas cercanas a las familias desplazadas.
Según esos testimonios, la violencia atribuida a la banda de "Juan El Malón" obligó a más de 26 familias a abandonar sus casas, sus cultivos y buena parte de sus pertenencias para escapar hacia distintos sectores de San Pedro Sula.
Hoy, apenas unas nueve familias permanecen en la parte baja de la comunidad. El resto dejó atrás viviendas, animales y tierras de cultivo en un éxodo silencioso que convirtió parte de Peñitas en una comunidad prácticamente deshabitada.
La imagen de casas cerradas y caminos sin vecinos fue el reflejo de un control que, según los pobladores, ejercía la estructura criminal.
Los crímenes que aceleraron la respuesta
El temor aumentó tras una cadena de hechos violentos que golpeó a la comunidad. Entre ellos figura el asesinato de Carlos Alberto Arriaga, de 52 años, un reconocido comerciante de frutas y verduras del Mercado El Rápido.
Días después también emboscaron y asesinaron el pastor evangélico y agricultor Israel Moreno Garza, de 67 años, cuando se dirigía a trabajar en horas de la mañana. En ese ataque otras personas resultaron heridas.
Esos hechos terminaron de profundizar el miedo entre los habitantes y reforzaron las denuncias sobre la presencia de la estructura criminal en la zona.

La cacería apenas comienza
Los allanamientos representan el intento más fuerte de las autoridades por golpear a la banda de "Juan El Malón".
Esa banda tiene presencia, según las denuncias de los pobladores en la zona y transformó la vida de una comunidad entera.
El resultado de los operativos determinará si las autoridades logran desarticular la estructura.
Sin embargo, el mayor desafío vendrá después: devolver la tranquilidad a una aldea donde el miedo expulsó a decenas de familias y donde regresar a casa sigue siendo, para muchos, una decisión tan difícil como el día en que tuvieron que huir.
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