En medio de un mar de emociones y lágrimas de felicidad, doña Lidia y don Isidro vieron materializado el fruto de años de arduo sacrificio en el título universitario de su hija, Leslie Lorena Castillo Díaz.

La joven, ahora ingeniera en Ciencias Acuícolas y Recurso Marino Costero, es oriunda de Soledad, El Paraíso, una de las zonas más desfavorecidas de Honduras, lo que hace que su logro sea aún más conmovedor y ejemplar.

Un título que significa confianza y lealtad

Leslie Lorena, visiblemente emocionada, compartió el profundo significado de su graduación. “Este título juega un papel muy importante y representa la confianza que mis padres depositaron en mí, y la lealtad con la que yo respondí”, expresó.

Para ella, este logro es mucho más que un cartón: "Significa mucho sacrificio, muchos años fuera de casa, y significa demasiado, que serían pocas las palabras con las cuales yo me puedo expresar".

Su padre, don Isidro, con la voz entrecortada, pidió a Dios por el futuro de su hija: "Le pedí a Dios en estos momentos que me le dé un buen trabajo para su futuro. Con la familia, pues todos, alegra".

El vuelo de un "pájaro con plumas"

La familia de Leslie, compuesta por nueve hermanos, rebosa de orgullo. Su madre, doña Lidia, intentó describir la magnitud de su alegría: "No tengo palabras para agradecer a mi hija y pues, más que todo, es cierto, (el título) va a estar guindado con un vidrio muy bonito para recordarla siempre ahí".

Con una metáfora cargada de ternura, añadió: "Porque bueno, ya son pájaros que tienen plumas y ya vuelan. Ella ha logrado, el día de hoy, este sacrificio de tener el título con tanto sacrificio. No sé ni cómo decirle, pues, porque somos de una área muy largo".

Relató los desafíos que enfrentó su hija: "Tenía que hacer muchos sacrificios mi hija para hacer tareas cuando estaba ella allá, cuando le tocaba viajar, madrugar, al levantarse a las 2 de la madrugada".

Conmovida, concluyó: "Son tantas las cosas que no se pueden contar todas, porque son muchas, y sí, me siento muy agradecida con ella".

Sacrificio que se convierte en felicidad

Leslie reafirmó las palabras de su madre, confirmando que las lágrimas derramadas fueron tanto de esfuerzo como de gozo.

"También se llora. Se llora de felicidad porque como ya dijo mi madre, fue mucho sacrificio al que me sometí para poder lograr ese anhelado -cartón como muchos decimos-, sabiendo de la parte (de) donde nosotros venimos", compartió la recién graduada.

Su historia es un testimonio de perseverancia y esperanza, y deja un mensaje claro: "A veces se nos hace muy difícil, pero nada es imposible".

La graduación de la joven, la primera de su familia en recibir un título de la UNAH, se celebró el pasado 10 de julio en la zona oriental de Honduras.