El presidente de la República, Nasry Asfura, se dirigió al pueblo hondureño en un mensaje marcado por el dolor tras los hechos violentos ocurridos en la aldea Rigores, en el departamento de Colón. Desde el inicio, expresó la gravedad del momento y su solidaridad con las familias afectadas.

El gobernante afirmó que no existen palabras suficientes para aliviar el sufrimiento de las familias. "No hay palabras ni las mías ni las de nadie, solo Dios consuela y abraza el alma ante la pérdida de nuestros seres queridos", expresó. También calificó lo sucedido como una herida profunda para el país.

Asimismo, lamentó la muerte de miembros de la Policía Nacional y envió condolencias a sus familias y compañeros de institución. Reiteró el compromiso del Estado de acompañar el duelo y garantizar justicia.

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Investigaciones y respuestas ante la ola de violencia en el país

El mandatario aseguró que las instituciones de seguridad trabajan de forma conjunta para esclarecer los hechos. "El Ministerio de Seguridad, la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas, la Dirección Policial de Investigación y el Ministerio Público están operando juntos en cada paso de la investigación", señaló.

Explicó que ya se ejecutan acciones inmediatas en la zona afectada. "Como Estado estamos trabajando para que la justicia llegue. Hay un esfuerzo inmediato de la Policía Nacional y la Policía Militar de Orden Público en el departamento de Colón", añadió.

Masacres en Honduras

Finalmente, reafirmó su postura de no permitir impunidad ante estos hechos violentos. "Vamos a encontrar a quienes hicieron esto y lograr sus condenas. Vamos a enfrentar este flagelo sin temor y con fuerza", concluyó el mandatario.

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Masacres en Honduras suman ya 66 víctimas en lo que va de 2026

En lo que va de 2026, la violencia en Honduras ha generado creciente preocupación en la población y las autoridades, debido a una serie de hechos sangrientos registrados en distintas regiones del país. La situación ha reavivado el debate sobre la crisis de seguridad.

El caso más reciente ocurrió la mañana del jueves 21 de mayo en la comunidad de Rigores, en Trujillo, Colón, donde una masacre dejó inicialmente cifras preliminares de varias víctimas, las cuales posteriormente aumentaron hasta alrededor de 20 fallecidos. Las víctimas habrían sido interceptadas mientras se dirigían a labores agrícolas, en un hecho que generó caos, consternación y labores urgentes de identificación por parte del Ministerio Público.

Rigores
Rigores: sobrevivieron a desalojos y fuego, pero no escaparon a la muerte. Foto: Cortesía

Durante el año se han reportado múltiples masacres en diferentes departamentos como Yoro, Atlántida, Olancho, Francisco Morazán y Colón, lo que evidencia una expansión de la violencia a nivel nacional. Este patrón ha intensificado la percepción de inseguridad y mantiene en alerta a las comunidades, que exigen respuestas y acciones concretas para frenar la escalada de hechos violentos.

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