A un año de que el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández (JOH) fuera condenado a 45 años de prisión por conspirar para introducir cocaína y dispositivos destructivos en Estados Unidos, especialistas en seguridad advierten que sus tentáculos continúan presentes dentro del aparato estatal.
Para criminólogo salvadoreño Ricardo Sosa, el crimen organizado sigue infiltrado en la estructura del Estado hondureño, una situación que no se ha resuelto pese a que han pasado más de tres años desde que el exmandatario dejó el poder.
"Las estructuras que quedaron de la época de Juan Orlando Hernández, me parece que continúan enquistadas con algunos tentáculos en los órganos del Estado, y esto es el primer paso además de tener una clara política criminal que Honduras debe implementar", especificó.
A la vez, enfatizó que los aspirantes a la presidencia de la República deben expresar con claridad cuál es su voluntad política para enfrentar y erradicar el crimen organizado que continúa permeando las estructuras del Estado hondureño.

Instituciones permeadas
Por su parte, el criminólogo hondureño Danilo Orellana coincidió en señalar que las estructuras vinculadas al crimen organizado no han sido depuradas a profundidad y que, pese a los esfuerzos anunciados en distintas administraciones, todavía mantienen presencia en instituciones clave del país.
"Hay una parte que todavía está enquistado; cosa clara es que un director de la Policía está preso, el director Bonilla, un caso concreto, y él tenía gente que trabajaba con él", refirió.
De acuerdo con su análisis, estas redes continúan operando desde el interior de la Secretaría de Seguridad, las Fuerzas Armadas e incluso del sistema de emergencias 911, lo que evidencia la magnitud del desafío que enfrenta el Estado en materia de seguridad y gobernanza.
"El 911 está mal ubicado ahí donde está, el 911 tiene que estar en la Secretaría de Seguridad porque eso dio paso para que un grupo de la mara de la MS formara parte del 911, lo estoy diciendo con contundencia, eso está mal ubicado, Juan Orlando lo dejó ahí por cosa de negocios", señaló.

Transformación
A cinco meses de que concluya la administración de la presidenta Xiomara Castro, ambos especialistas coinciden en que es necesario impulsar transformaciones internas en todas las instituciones. Aunque el tiempo restante resulte limitado, consideran que aún es posible sentar las bases para que el próximo gobierno continúe con las reformas.
"En el 911 tiene que haber un comisionado general y todo el personal que trabaje sean policías, ahí no tiene que haber personal civil con formación y conozca, porque debe ser el contacto entre la población y la policía para emitir alertas", enfatizó Orellana.
Mientras tanto, desde El Salvador, el doctor Sosa recalcó que las administraciones deben incorporar en sus gabinetes a las personas más capacitadas, puesto que ese fue un giro determinante en la política de seguridad implementada por Nayib Bukele.
