Después del paso de Eta y Iota, los amaneceres ya no son iguales en la comunidad de Los Murillitos en el municipio de Victoria en Yoro, al norte de Honduras.

Una laguna divide al poblado. Más de un Kilómetro de agua ha generado que muchos cultivos de café y pastizales hayan sido inundados por las tormentas.

La gente recuerda que lo mismo pasó con los huracanes Mith y Fifí en el siglo pasado, y aseguran que toda la belleza natural que hoy aprecian está a punto de desaparecer.

"Con la primer tormenta se llenó una parte y con la segunda se rebalsó. Tuvimos que hacer desagües para que no nos siguiera afectando", cuenta José Banegas, uno de los pobladores afectados, al noticiero TN5 de Televicentro.

Los pobladores coinciden que el panorama es atractivo por ahora, sin embargo, la laguna dificulta el tránsito de las personas, pues la carretera se encuentra bajo el agua y deben recorrer algunos kilómetros para poder sacar los cultivos de café.

"Nos ha afectado a muchos. Todos hemos tenido pérdidas, yo quería hacer mi casita y todo se me trozó, también tenía mis cultivos de café que había sembrado y todo se perdió", menciona Alex Bueso.

Según los habitantes de Los Murillitos, anteriormente cruzaba una inofensiva quebrada de un metro de anchura, pero ahora las inundaciones cambiaron la comunidad y la esperanza es que la laguna desaparezca como ocurrió con el Mith y el Fifí.

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