Los integrantes de la etnia garífuna celebran cada 12 de abril el aniversario de su llegada a Honduras. En el gobierno de Carlos Roberto Reina, mediante decreto legislativo número 70 – 96, se declaró 1997 año del Bicentenario Garifuna y, a partir de ahí, cada 12 de abril es el Día de la Etnia Negra de Honduras.
El decreto en mención es la primera Ley que reconoce la presencia negra en la vida nacional, creando así un importante espacio de participación que ayuda a sacar de la invisibilidad histórica a la comunidad hondureña de ascendencia africana.
Según apuntes históricos, los primeros negros llegaron a Honduras el 12 de abril de 1797, como esclavos traídos de la isla de San Vicente. Entonces, se asentaron en la comunidad de Punta Gorda, en la isla de Roatán y luego se dispersaron a lo largo de toda la costa hasta constituir lo que ahora son 36 pueblos garífunas.
Como parte de la conmemoración, en abril los garífunas celebran el “Mes de la herencia africana” con diversas actividades.
Por encontrarse aún en medio de la pandemia, la etnia negra hondureña prepara actividades conmemorativas de manera virtual en sus redes sociales.
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Mayor atención
Sin embargo, la etnia negra aprovecha su día para pedir mayor atención por parte del gobierno, a pesar que son autosuficientes. Armando Crisanto Meléndez, re[1]presentante de la etnia, manifestó: “en las comunidades lo que pasa es que el Estado no ha tenido la visión de cómo desarrollar las 36 comunidades garífunas a lo largo del litoral Atlántico. No tenemos suficiente atención médica por parte del gobierno; no tenemos ni una Cruz Roja, entonces nos atendemos entre nosotros mismos”.
Además, refutó que no hay trabajo ni oportunidades para estudiar. “No hay oportunidades de trabajo en las comunidades garífunas, entonces para sostenernos trabajamos en la agricultura.
En el acceso a la educación podemos decir que, sí hay escuelas, pero ahorita con la pandemia muchos niños ya no están en clases”. “Por muchos años hemos sido muy excluidos, marginados por parte del Estado”, concluyó Crisanto.
