La extorsión volvió a poner bajo presión al transporte público de la capital hondureña. Esta vez, las autoridades no solo encontraron amenazas externas contra taxistas, sino también señales de posibles pactos internos que alimentarían el negocio del miedo dentro del mismo rubro.
La Policía Nacional mantiene intervenidos al menos 14 puntos de taxis en Tegucigalpa, luego de identificar denuncias vinculadas al cobro de extorsión y movimientos sospechosos alrededor de algunas unidades del transporte selectivo.
El comisario Edgardo Barahona explicó que las acciones buscan frentar el delito. “Son 14 puntos del Distrito Central a los que la Policía Nacional está supervisa, realiza patrullajes preventivos y mantiene comunicación con los dirigentes para identificar amenazas”, declaró el oficial.
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La extorsión también se mueve desde adentro
Pero el dato que más preocupa a las autoridades es que algunas investigaciones revelan posibles acuerdos internos dentro del transporte público.
Según Barahona, existen casos en los que empleados del rubro y familiares de propietarios de unidades habrían participado en maniobras para obtener dinero aprovechándose del temor que provoca la extorsión.
“También identificamos que algunos empleados del transporte público y familiares de propietarios se confabulan para obtener dinero fácil producto del miedo que genera la extorsión”, sostuvo.
La revelación deja al descubierto una problemática más compleja de lo que aparenta. El transporte público no solo enfrenta amenazas de estructuras criminales, sino también posibles traiciones internas que terminan golpeando a los mismos trabajadores del sector.
Vigilancia en otras ciudades
Las autoridades aseguran que la presencia policial no se limita a Tegucigalpa. Operativos similares se desarrollan en San Pedro Sula, Choloma, La Ceiba y Choluteca.
La Policía insiste en que la estrategia busca servir como mecanismo de disuasión, pero también facilitar denuncias para identificar a los responsables y judicializar los casos.
Mientras los patrullajes aumentan y los puntos de taxis permanecen bajo vigilancia, el temor sigue instalado.

Operativos buscan frenar el miedo en el transporte público
Los conductores y dueños de unidades que diariamente trabajan bajo la sombra de amenazas, cobros ilegales y redes muestran temor-
La Policía Nacional dijo que mantendrá operativos de control, vigilancia e inteligencia en distintos puntos del país.
Las autoridades sostienen que el objetivo es reducir la presión criminal y brindar mayor seguridad a los usuarios.
Porque en varias ciudades la extorsión sigue siendo una de las principales fuentes de violencia e intimidación.
