Con solo el pasaje y la fe en poder salir adelante, así fue como una familia hondureña abandonó La Ceiba, Atlántida, norte de Honduras, tras perder todo por el paso del fenómeno natural Sara.
"Las llenas nos llevó todo, se nos metió el agua, se me rompieron las paredes, no tengo nada, no tengo ropa, solo el pasaje", dijo doña Emma a través de TN5 Matutino de Canal 5.
Aunque contempló la posibilidad de emprender la ruta migrante hacia Estados Unidos junto a sus hijas de 3 y 12 años, prefirió realizar una migración interna.
Fue así que, la originaria de la colonia Las Delicias, tomó el poco dinero que tenía y se movilizó hasta Roatán, Islas de la Bahía, en la zona insular de Honduras.
Según explicó, tomó la decisión debido a que en Roatán "hay más trabajo, menos delincuencia, porque La Ceiba está peligroso".
Sin embargo, no tienen familia ni amigos en la Isla, por lo cual se tuvieron que refugiar en las instalaciones del Cuerpo de Bomberos.
La desplazada por los problemas climáticos está en busca de un empleo y así poder pagar un espacio donde habitar y así volver a iniciar su vida, agregó.
Sara en Honduras
En su paso por Honduras, del 14 al 18 de noviembre, la tormenta tropical Sara dejó más de 250,000 personas afectadas y pérdidas millonarias en cultivos e infraestructuras.
Los daños siguen afectando a cientos de familias, quienes esperan que el Gobierno pueda brindarles ayuda, tomando en cuenta que se recibieron 7.2 millones de dólares, más de 180 millones de lempiras, en donaciones.
