La canícula ya comenzó en Honduras y este año podría prolongarse hasta mediados de septiembre debido al fortalecimiento del fenómeno de El Niño, lo que provocaría una reducción significativa de las lluvias, temperaturas más elevadas y un mayor impacto sobre el abastecimiento de agua, la agricultura, la generación de energía y la producción de alimentos.
La advertencia fue realizada por el experto en cambio climático, César Quintanilla, quien, durante el programa 30|30, explicó que el país enfrenta un escenario climático más severo debido al calentamiento global, situación que coincide con el descenso en los niveles de las principales represas que abastecen a la capital.
Fenómeno de El Niño intensificará la sequía
Quintanilla señaló que Honduras ya experimenta los efectos de un fenómeno de El Niño que podría evolucionar hacia un episodio de mayor intensidad, conocido como "super El Niño", debido al incremento de la temperatura del océano Pacífico ecuatorial.
Según explicó, actualmente las temperaturas del océano ya superan los parámetros normales y los modelos climáticos proyectan que entre septiembre y octubre podrían alcanzar niveles históricamente altos, incrementando los efectos sobre Centroamérica.
"Estamos frente a un fenómeno que viene por nuestra agua, nuestros alimentos, nuestra salud y también por la energía, porque Honduras depende en gran medida de la generación hidroeléctrica", explicó el especialista durante la entrevista.
La canícula podría durar hasta 60 días
Uno de los principales efectos será la prolongación de la canícula, el período conocido como "veranillo" que normalmente ocurre entre mediados de julio y mediados de agosto.
Sin embargo, de acuerdo con Quintanilla, este año el fenómeno podría extenderse entre 45 y 60 días, alcanzando incluso la segunda quincena de septiembre.
El experto aclaró que la canícula no significa la ausencia total de lluvias, sino una disminución considerable de las precipitaciones.
"Lo que veremos es una reducción drástica de las lluvias, que podría oscilar entre un 40 % y un 60 % por debajo de lo habitual", explicó.
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Menos lluvia y temperaturas más altas
La reducción de las precipitaciones no afectará únicamente a la capital.
Según el análisis presentado en 30|30, el fenómeno tendrá repercusiones en prácticamente todo el territorio nacional, aunque con mayor intensidad en el corredor seco y en la zona central del país.
Además de menos lluvia, Honduras experimentaría temperaturas superiores al promedio histórico, una disminución en la disponibilidad de agua para consumo humano, afectaciones en los cultivos y una reducción en la actividad pesquera debido al calentamiento de las aguas marinas.
Represas continúan bajando de nivel
La preocupación también se centra en los embalses que abastecen a Tegucigalpa.
Durante el programa se informó que la represa Los Laureles mantiene un nivel cercano al 41.43 % de su capacidad, mientras que La Concepción continúa descendiendo y ya se ubica por debajo del 35 %, reflejando el impacto de las escasas lluvias registradas en los últimos meses.
El alcalde capitalino, Juan Diego Zelaya, advirtió que el retraso de la temporada lluviosa ha reducido considerablemente la capacidad de recuperación de los embalses, por lo que la distribución del agua continuará bajo un esquema de racionamientos.

Capital podría quedarse sin agua a finales de agosto si no llueve
El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, advirtió que Tegucigalpa enfrenta un panorama complejo debido al descenso sostenido en los niveles de las represas Los Laureles y La Concepción.
Explicó que las proyecciones indican que, si las condiciones climáticas no cambian y las lluvias continúan siendo insuficientes, los embalses podrían llegar a un punto crítico entre el 26 y 29 de agosto, comprometiendo el suministro de agua para miles de capitalinos.
No obstante, aclaró que las autoridades trabajan para extender la disponibilidad del recurso mediante distintas medidas, entre ellas el fortalecimiento de la distribución con camiones cisterna y la perforación de nuevos pozos.
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Racionamientos podrían aumentar en la capital
Durante la entrevista, Zelaya reconoció que el calendario de distribución de agua podría endurecerse en las próximas semanas debido a la reducción de las reservas.
Actualmente, el servicio se entrega cada siete días en varios sectores de Tegucigalpa, aunque existen colonias donde los habitantes pasan hasta 20 días sin recibir agua debido a la topografía y a las pérdidas que presenta el sistema de distribución.
El edil señaló que la municipalidad pasó de contar con apenas dos camiones cisterna a más de 50 unidades para abastecer a las zonas más afectadas mientras persiste la crisis hídrica.
Represa San José es la apuesta para enfrentar futuras sequías
El alcalde aseguró que la construcción de la represa San José representa la obra más importante para garantizar el abastecimiento de agua en Tegucigalpa durante las próximas décadas.
Indicó que este nuevo embalse, previsto para entrar en funcionamiento en 2028, permitirá sumar una tercera fuente de abastecimiento para la capital, algo que no ocurre desde hace más de 30 años con la construcción de La Concepción.
Mientras tanto, reconoció que la ciudad deberá enfrentar al menos los próximos 17 meses con un manejo estricto del recurso hídrico.
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Corredor seco será uno de los más afectados
Por su parte, Quintanilla indicó que los municipios que conforman el corredor seco enfrentarán un escenario especialmente complejo.
Recordó que oficialmente Honduras cuenta con 132 municipios dentro de esta zona vulnerable y que, de ellos, al menos 75 ya presentan condiciones críticas por la falta de lluvias.
Con la intensificación de El Niño, advirtió que la cantidad de municipios afectados podría aumentar considerablemente durante los próximos meses.
El especialista insistió en que el cambio climático está amplificando los fenómenos naturales y haciendo que las sequías sean más prolongadas e intensas, por lo que llamó tanto a las autoridades como a la población a prepararse para un período de mayor escasez de agua y un uso más racional del recurso.
