Los transportistas hondureños argumentan que esta medida parece destinada a obligarlos a utilizar el nuevo ferry anunciado entre Costa Rica y El Salvador.

"En mi opinión, con lo de las visas para entrar a Costa Rica, hay otras cuestiones ocultas. Tal vez el ferry sea una de esas cosas", expresó el presidente de la Asociación de Transportistas de Petróleo de Honduras, Edgardo Menéndez.

Este ferry, que parte del puerto de La Unión, en el sureste de El Salvador, y llega al puerto de Caldera, en el oeste de Costa Rica, cubre una distancia de 667 kilómetros en el océano Pacífico.

Su objetivo es permitir a los transportistas salvadoreños y costarricenses evitar atravesar Honduras y Nicaragua, lo que también los eximiría de pagar impuestos en estos países.

El recorrido en ferry tomará apenas entre 16 y 24 horas, lo que contrasta con los cuatro o cinco días que actualmente toma el transporte terrestre entre El Salvador y Costa Rica, atravesando Nicaragua y Honduras.

Menéndez destacó que el problema principal radica en los costos de utilización del ferry.

Los transportistas hondureños que deseen utilizarlo y no pagar la visa consular deben movilizar sus contenedores a El Salvador y embarcarlos hacia Costa Rica, con tarifas que oscilan entre US$1,145 y US$1,360 por unidad completa, incluyendo cabezal, remolque y conductor.

"En este ferry, usted introduce el camión y el furgón dentro del barco. Luego, lo bajan a Costa Rica, y viceversa", explicó Menéndez.

Ferry, visa o nada...

Sin embargo, la situación también se agrava debido a la nueva exigencia de una visa consular para ingresar a Costa Rica. "Además de los permisos de circulación e impuestos que ya tenemos, ahora también tenemos que pagar una visa para ingresar a Costa Rica", lamentó el dirigente de transporte de carga pesada.

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Según datos del sector, unos 24 contenedores hondureños parten diariamente hacia Costa Rica, lo que implica que son alrededor de 9,000 al año.

La tensión llegó a un álgido punto este jueves cuando los transportistas hondureños anunciaron que, hasta no obtener soluciones a sus problemas, dejarán de prestar servicios en las diversas fronteras terrestres de Honduras, en protesta contra la imposición de visas por parte de Costa Rica.

Esta acción, dijeron los transportistas, es una "muestra de solidaridad busca respaldar a aquellos que realizan viajes diarios a Costa Rica como parte de su trabajo".

Ante ello, autoridades de la Secretaría de Seguridad solicitaron a los transportistas evitar la toma de carreteras y cierre de fronteras, para evitar incurrir en sanciones y cancelación de permisos y concesiones.

¿Y la integración centroamericana?

El presidente costarricense, Rodrigo Chaves, prometió ayer revisar la exigencia de visa consular a los hondureños, aunque enfatizó que la medida se implementó en aras de la "seguridad nacional" y que el comercio con Honduras "no es su prioridad".

Por su parte, Honduras, que aplicó el principio de reciprocidad y ahora también exige visas consulares a los costarricenses que desean ingresar a su país, comunicó este jueves que suspenderán la medida "solo si Costa Rica lo hace".

Tunota.com contactó al secretario de la Presidencia, Rodolfo Pastor de María y Campos, con relación a si la suspensión de la visa tiene un trasfondo destinado a obligar a comerciantes hondureños a usar el ferry salvadoreño-costarricense, y expresó que no le correspondía opinar acerca de ello, dejando entrever que podría comprometer al Estado hondureño.

"Sinceramente no conozco el detalle de la decisión de Costa Rica. Considero que el canciller (Enrique) Reina sería la persona ideal para atender este tipo de consulta", contestó el funcionario a este medio digital.

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