Ya no son esquinas oscuras ni callejones sin cámaras. En Honduras, la venta de drogas ahora se mueve sobre dos ruedas, con mochilas de delivery, repartidores, con teléfonos en mano y aparente prisa por entregar un pedido.

Pero el contenido no es comida, sino cocaína o marihuana, meticulosamente empacada.

El narcomenudeo encontró en el camuflaje de los servicios a domicilio un nuevo método de distribución que pasa desapercibido para la mayoría, pero no para la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN).

Tampoco para la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado (FESCCO), que ya comenzó a identificar, acusar y obtener condenas contra quienes operan bajo esta fachada.

DLCN captura a un delivery

En agosto de 2024, una denuncia anónima encendió las alertas. Según la información recibida por la DLCN, dos hombres se movían en un vehículo y una motocicleta por la residencial Centroamérica de Comayagüela.

Su misión era entregar drogas como si fueran repartidores. Tras días de vigilancia encubierta, los agentes confirmaron la mecánica: rutas frecuentes, paradas cortas, entrega rápida.

La operación derivó en un allanamiento en un hotel de la zona, donde se hospedaba Jorge Alberto Escobar Amador, uno de los principales señalados.

En la habitación, los detectives encontraron varios frascos con marihuana, un paquete de hierba suelta, envoltorios de cocaína listos para su distribución.

Pero además, bolsas con etiquetas llamativas como “Chocolop”, una probable variedad híbrida de cannabis. Todo lo procesó Medicina Forense.

Narcos delivery en Honduras
La droga que encontró la DLCN a un supuesto

Delivery confirmó su delito: repartía drogas en Tegucigalpa

Ante la contundencia de la evidencia, Jorge Alberto Escobar Amador decidió acogerse a un acuerdo de estricta conformidad, aceptó su responsabilidad por el delito de tráfico de drogas agravado.

Así, la Fiscalía logró una condena de siete años de cárcel, sin tener que enfrentar un juicio completo.

Este tipo de acuerdos judiciales permite al Estado agilizar procesos y lograr sentencias firmes, especialmente cuando los acusados negocian una reducción de pena a enfrentar pruebas irrefutables.

Drogas a domicilio en Honduras: así operan en las ciudades

El “delivery narco” no es un caso aislado dice un agente. Esta modalidad tiene al menos tres ventajas para las redes delictivas:

  • Movilidad sin sospechas: las motos y mochilas de repartidor no levantan alertas en las calles.
  • Cobertura urbana amplia: permite distribuir droga en sectores donde la presencia de policías es constante.
  • Dificultad de rastreo: los narcos cambian de número, ruta y vehículo cada semana para evadir la vigilancia.
  • Aunque los operativos y denuncias comienzan a dar resultados, las autoridades reconocen que este patrón está en crecimiento, especialmente en zonas densamente pobladas como Tegucigalpa, Comayagüela, San Pedro Sula y La Ceiba.

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    Un crimen disfrazado: la Fiscalía sigue la pista de narco-deliveries

    Mientras algunos siguen recibiendo pedidos a la puerta de su casa, la Fiscalía refuerza las investigaciones.

    Cada denuncia puede ser la pista clave para desbaratar una red. El caso de Jorge Alberto Escobar es apenas uno de los primeros rostros de una práctica que se extiende.

    Y en las calles, el rostro amable del repartidor lo mancha el crimen, porque bajo la mochila camuflajeada la droga se mueve por las calles.