Tres de los cuatro acusados en el caso de la desaparición y muerte de Floridalma Roque, ciudadana estadounidense de origen hondureño, han aceptado su responsabilidad y esperan acogerse a la Ley de Aceptación de Cargos.
Esta decisión surge tras la solicitud del Ministerio Público (MP) al Juzgado Cuarto Penal de modificar los delitos imputados durante la audiencia de primera declaración, a raíz de nuevos hechos descubiertos en la investigación.
El enfermero Luis Castro, la anestesióloga Lydia Silva y la enfermera Susana Rojas, todos implicados en el caso, aceptaron cargos por los delitos de encubrimiento propio y obstaculización a la acción penal.
En el caso de Castro, este enfrentará ambos delitos, mientras que Silva y Rojas únicamente enfrentarían el cargo de obstaculización a la acción penal.
Sin embargo, tanto Silva como Rojas también están señaladas por homicidio en distintos grados: Silva como autora y Rojas como cómplice.
Ambas han solicitado que este delito sea procesado por la vía ordinaria, dejando en manos del juez la decisión de si deben ir a juicio por homicidio.
El juez Pedro Laynez ha programado una audiencia para el 12 de septiembre, en la cual se analizará la solicitud de aceptación de cargos y, de ser aprobada, se dictarán las sentencias correspondientes.
Posteriormente, el 19 de septiembre, se llevará a cabo la audiencia de etapa intermedia, en la que se discutirá si Silva Rojas y el cirujano plástico Kevin Malouf deben enfrentar juicio por el delito de homicidio.
Declaraciones de los implicados
Antes de presentar su intención de acogerse a la Ley de Aceptación de Cargos, Silva y Rojas decidieron rendir declaración ante el juez.
Silva aseguró que, tras complicaciones durante el procedimiento estético al que fue sometida Roque, ella insistió en trasladarla a un hospital con unidad de cuidados intensivos.
Según su testimonio, el médico Kevin Malouf fue quien no tomó la decisión a tiempo, lo que pudo haber salvado la vida de Roque.
"Yo insistí en que se comprara el medicamento y que se trasladara a un hospital con intensivo. Se revirtieron los signos vitales dos veces, pero no hubo una respuesta satisfactoria, y entonces se avisó al doctor Malouf", explicó Silva.
Por su parte, Rojas corroboró la versión de Silva y afirmó que no conocían la ubicación del cuerpo de Roque, además de haber sido amenazadas por Malouf para no revelar detalles sobre lo ocurrido.
Asimismo, relató que Malouf abandonó la capital días después de la muerte de Roque de manera sospechosa, indicando que no era un viaje laboral y negándose a dar más explicaciones.
"Los tres estuvimos repitiéndole (a Malouf) que comprara la insulina; yo no podía disponer siquiera de la opinión de un familiar porque no obtuve ningún número", detalló.
Finalmente reiteró que el doctor los amenazó a los tres que, si contaban algo, iba a tomar acciones en contra de sus vidas o las de sus familiares.
"Temía por mi vida, por mis hijos, por mi familia", culminó en medio de lágrimas.
Ambos testimonios apuntan a la responsabilidad de Malouf en la decisión tardía del traslado de Roque y en la desaparición posterior de su cuerpo, el cual fue encontrado en una finca fuera de la ciudad.
Caso de Floridalma Roque
Roque fue vista por última vez el 13 de junio de 2023 en una clínica estética ubicada en la zona 14, donde se había sometido a una operación estética.
Esto desencadenó una investigación por las autoridades.
Según el Ministerio Público, los acusados habrían ayudado a ocultar pruebas y a dificultar el curso de las investigaciones, delitos que están tipificados en los artículos 474 y 451 del Código Penal guatemalteco.
La pena para ambos delitos puede oscilar entre 1 y 3 años de prisión, dependiendo de las circunstancias agravantes o si los delitos se cometieron en concurso con otros.
