El campo hondureño entró en una nueva conversación con Francia: café, cacao y bosques aparecen entre las áreas donde científicos y cooperantes buscan convertir conocimiento en posibles proyectos.
El acercamiento reúne al Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE), al francés CIRAD y a representantes de la cooperación de Francia en Centroamérica.
Por ahora no existe un paquete de financiamiento anunciado ni proyectos nuevos aprobados para Honduras.
Lo que comenzó es la identificación de oportunidades para construir una agenda conjunta.
La diferencia está en lo que podría venir después: conectar investigación y experiencia técnica con mecanismos de cooperación capaces de movilizar recursos para iniciativas en territorio hondureño.
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Café, cacao y bosques entran en la conversación
Representantes de las tres instituciones analizaron las necesidades agrícolas, forestales y ambientales de Honduras y las iniciativas que actualmente se desarrollan en el país.
De esa conversación salieron cinco áreas para posibles acciones futuras: agroforestería vinculada al café y cacao.
Así como restauración y manejo de bosques, biodiversidad y agroecología, gestión sostenible de recursos naturales e investigación aplicada.
No se trata de sectores escogidos al azar. El CATIE lleva décadas trabajando en Honduras y ya desarrolla acciones relacionadas con algunos de esos mismos desafíos.
La organización mantiene presencia en el país desde 1983 y trabaja en áreas como cambio climático, sistemas agroforestales, manejo de bosques, cuencas hidrográficas y agronegocios sostenibles.
En cacao, por ejemplo, impulsa iniciativas para mejorar la producción y calidad del cultivo.
En café se trabaja en variedades capaces de enfrentar enfermedades y adaptarse a las condiciones climáticas.

De la investigación al dinero para proyectos
Aquí aparece uno de los elementos más relevantes del encuentro: CATIE y CIRAD plantearon la posibilidad de conectar sus capacidades técnicas y científicas con los mecanismos disponibles dentro de la cooperación francesa.
La fórmula permitiría explorar investigación, formulación y gestión de proyectos, además de movilización de recursos para desarrollar iniciativas conjuntas en Honduras.
Eso no significa que Francia anuncie inversiones para el campo hondureño. El proceso se encuentra todavía en una etapa de acercamiento e identificación de posibilidades.
Pero existe un antecedente que muestra hasta dónde puede llegar esa relación. CATIE y CIRAD mantienen más de tres décadas de cooperación científica en Centroamérica.
Particularmente alrededor del cambio climático, recursos naturales, café, cacao y sistemas agroforestales.
En 2025, ambas instituciones fortalecieron esa relación con el proyecto ConForMa en Guatemala, financiado por el Fondo Francés para el Medio Ambiente Mundial con más de dos millones de euros.
El pequeño productor aparece detrás de la ciencia
El interés por el café y el cacao tiene además una dimensión que va más allá de las exportaciones.
La plataforma científica Agroforesta, en la que participan CIRAD y CATIE, estima que alrededor del 90 % de los sistemas agroforestales de café y cacao en Centroamérica están en manos de pequeños productores.
La investigación busca precisamente determinar cómo esos sistemas pueden ser más competitivos, diversificados y sostenibles.
En febrero de 2026, CATIE y autoridades hondureñas abordaron una agenda que incluía producción de café y cacao bajo sistemas agroforestales, agricultura sostenible y análisis de los riesgos climáticos que afectan al sector.
Meses después, una nueva misión profundizó conversaciones sobre agricultura, caficultura, seguridad hídrica, adaptación climática y desarrollo rural.
La llegada de CIRAD y de la cooperación francesa agrega ahora otro componente: la posibilidad de conectar esa agenda con ciencia especializada y mecanismos internacionales de cooperación.

Una puerta que apenas comienza a abrirse
El encuentro realizado en Honduras contó con Tanguy Lafarge, director regional del CIRAD para México, Centroamérica y países andinos, y Yann Lorvo, consejero regional de Cooperación de Francia para Centroamérica.
Junto al equipo hondureño del CATIE discutieron cómo pasar de una relación científica ya existente hacia una colaboración más activa dentro del país.
El siguiente paso será determinar cuáles de esas oportunidades pueden transformarse efectivamente en proyectos, cuánto financiamiento podrían conseguir y dónde serían ejecutados.
Por ahora, café, cacao y bosques quedaron sobre la mesa y Francia todavía no pone una cifra.
Lo que sí hizo es mirar dónde podría aterrizar su cooperación en el campo hondureño.
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