Una funeraria de San Pedro Sula, Cortés, norte de Honduras, ha tomado popularidad en las últimas horas debido a un particular servicio que ofrece: el servicio de 'las lloronas', que consiste en llevar personas que para que lloren en un funeral.
Según contó el dueño de la funeraria La Orquídea, su intención siempre ha sido complacer a sus clientes. Es por eso que a petición de ellos comenzó a implementar el servicio de personas que lloran a cambio de dinero.
"Le buscamos las personas adecuadas que no sean parecidas una con la otra y le brindamos el servicio de las lloronas, como le dicen, hasta servicio de los globos le damos, todo eso", explicó en declaraciones a un medio local.
El dueño del local contó que tienen sus propios métodos para llorar y cada una de las personas contratadas "anda con una bombita para poder sacar lagrimas".

Pero esa no es la única petición extraña que han tenido, pues hace unos meses, un cliente les pidió que le cantaran en su funeral.
"La vez pasada vino un señor a comprar un ataúd y pidió que se le cantaran quince canciones. Allá fuimos. Se murió y se le complació", aseveró.
Por supuesto, este inusual servicio generó diferentes comentarios en redes sociales, donde los hondureños se manifestaron, algunos a favor y otros en contra recordando que es un momento sagrado y que no se debería de fingir el dolor.
