Según las investigaciones dicho armamento era utilizado por la pandilla Barrio 18 para cometer diferentes actividades delictivas en varios sectores de Tegucigalpa, capital de Honduras. Entre lo decomisado sobresalen tres fusiles R15, un fusil calibre 40 lanza granada, una granada de fragmentación, varios uniformes de uso militar, chalecos antibalas con las siglas de la ATIC (Agencia Técnica de Investigación Criminal), cinco cargadores para fusil y municiones sin percutir.