La explotación infantil en Honduras no ha dejado de ser una problemática entre las familias que se encuentran en condición de extrema pobreza, a tal grado que niños de entre 5 y 17 años de edad deciden o son orillados a desertar del sistema educativo nacional para generar ingresos en sus hogares. De acuerdo a datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y Visión Mundial, alrededor de 256,526 niños trabajan y no estudian, de los cuales más de 140,000 laboran en condiciones de peligro, como ser albañilería, explotación de minas y en la industria manufacturera.