Graco Pérez, analista internacional, dijo que el enfoque del Gobierno debe centrarse en resolver la aplicación de la sentencia. Después, llegar a arreglos sobre otros temas pendientes.
“No es un favor que nos tienen que hacer. Tienen que reconocer la sentencia. Honduras no debería hacerle tantas concesiones a El Salvador si no respetan los fallosde la Corte”, cuestionó Pérez.
El analista refirió que otro tema a tratar con El Salvador es el de maras y pandillas.
"Solo hablan de Canal Seco, tema aduanero y migrantes, pero hay otros másprioritarios y deben ser resueltos antes que cualquier otro tema”, señaló Graco Pérez.
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Otros intereses
A criterio de Pérez, es preocupante el hecho de que El Salvador tenga relaciones con China, porque puede ser una vía de acercamiento para Honduras con China Continental.
“Todo esto tiene implicaciones en el Golfo de Fonseca porque El Salvador está concesionando sus costas en el pacífico con China. Necesitamos saber realmente qué es lo que se está tratando y por qué no se hace por los canales tradicionales”, cuestionó.
Pero El Salvador tiene además varios beneficios de la relación con Honduras. Una aduana que han instalado en Puerto Cortés y usan el canal Seco para sacar sus productos por el Atlántico.
“Habría que ver las simplificaciones para Honduras, en qué marco legal se hace y cuál es el beneficio para el país”, señala.
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Colaboración
Tiziano Breda, de Crisis Group, manifiesta que hay una evidente voluntad de colaborar en los temas de seguridad con El Salvador.
“La presidenta Xiomara Castro ha intentado emular a Bukele en lo que concierne a la imposición de un Estado de excepción.
Hay proyectos económicos que no tienen ideología y que se acercan a los dos Gobiernos”, sostiene Breda.
Pero añade que también hay varias razones en esas relaciones, como la popularidad de la que goza Bukele en Honduras.
“Traer a Bukele a Honduras podría significar ganar unos puntos para la administración Castro frente a su propia población. Pero en general el interés de Bukele es proyectar su imagen en la región como unificador de Centroamérica”, concluye.
De su lado, el sociólogo Pablo Carías ve con buenos ojos esas relaciones entre dos países hermanos para abordar la delimitación marítima en el Golfo de Fonseca.
“Esto se completaría si El Salvador lo firmara porque es algo necesario. Nosotros estamos llamados a establecer relaciones amistosas independiente de la naturaleza del régimen político y El Salvador tiene muchas cosas que enseñarnos”, indica Carías.
