A través de redes sociales se ha difundido el vídeo del momento en que los pasajeros de un rapidito de Tegucigalpa, capital de Honduras, fueron víctimas de la delincuencia a plena luz del día.
El clip fue grabado por las cámaras de seguridad de la unidad que recorre desde el centro de Tegucigalpa hasta la colonia Cerro Grande, en la salida hacia el departamento de Olancho.

Los cuatro amigos de lo ajeno se subieron a la unidad poco antes de las 2:00 de la tarde de este viernes 21 de marzo y de inmediato comenzaron a amenazar a los pasajeros.
Uno de los delincuentes, quien está usando una camisa alusiva a un equipo deportivo, saca un cuchillo desde la cintura de su pantalón y amenaza a una de sus víctimas para quitarle su celular.
Simultáneamente sus cómplices están quitándole las pertenencias al resto de hondureños, aunque no se logra apreciar si también el conductor fue asaltado.
Hasta el momento se desconoce la identidad de los hombres que estaban asaltando a los pasajeros en Tegucigalpa, pero se espera que con este vídeo se puedan identificar y posteriormente capturar.
Asaltos a pasajeros en Honduras
Esta no es la primera vez que los asaltos a pasajeros quedan captados por las cámaras de seguridad y difundidos a través de las redes sociales.
En febrero de este año una pasajera grabó como varios hombres armados despojaron de sus pertenencias a los ciudadanos que regresaban de sus trabajos en la ruta local #2 de San Pedro Sula, Cortés, al norte de Honduras.
"Estamos bien que es lo importante, Dios nos guarda, Él venía con nosotros", fueron parte de las palabras dichas por la afectada.
Asimismo, en noviembre de 2024 las cámaras de seguridad de uno de los rapiditos que cubre la ruta de la colonia Tiloarque, siempre en la capital, grabaron otro asalto.
En este clip los dos delincuentes fingieron ser pasajeros y, tras varios segundos, se colocaron mascarillas, se pusieron de pie y sacaron sus armas, todo mientras la unidad seguía circulando.
Celulares y dinero fueron quitados a sus propietarias, mientras que al cobrador no le pidieron el dinero, pero sí lo obligaron a sentarse y lo amenazaron con la pistola.
