El experto en derecho internacional Graco Pérez advierte sobre las consecuencias inmediatas para Honduras tras el fin del Tratado de Extradición con Estados Unidos, que culminará el próximo 28 de febrero.

Pérez afirma que las repercusiones para Honduras abarcan desde la suspensión de cooperación y ayudas económicas de Estados Unidos, hasta posibles aranceles a productos hondureños y cancelación al Estatus de Protección Temporal (TPS) de los hondureños en ese país.

"Por ahora, la cooperación de Estados Unidos está suspendida y no vamos a reingresar", dijo el abogado a tunota.com, refiriéndose a la suspensión de ayudas por 90 días de la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID) de Estados Unidos.

El fin del Tratado también podría evitar la llegada de organismos como la Comisión Internacional Contra la Corrupción e Impunidad en Honduras (CICIH), así como el acceso al financiamiento de organismos internacionales.

"Se sigue hablando de la llegada de la CICIH, pero debemos olvidarnos de ello, porque Estados Unidos es uno de los países que más apoya la llegada de este tipo de organismos", agregó Pérez.

Honduras continúa negociando con la Organización de las Naciones Unidas (ONU) la instalación de la CICIH, que es una de las promesas del gobierno de la presidenta Xiomara Castro.

El memorándum de entendimiento para la instauración de este mecanismo se ha ampliado en cuatro ocasiones, desde su suscripción el 15 de diciembre de 2022 en Nueva York.

Según el analista hondureño, las autoridades del país no han comprendido la magnitud del impacto negativo de la denuncia del Tratado de Extradición, que presentaron el 28 de agosto de 2024, notificando la terminación del convenio de cooperación en seguridad y justicia.

"No están viendo las consecuencias, porque lo están haciendo con intereses muy sectarios, con una visión muy corta, y no están pensando en el bienestar del país", afirmó Pérez.

Incoherencias

El experto también criticó la incoherencia del gobierno actual, que, en su momento, defendió la extradición de altos funcionarios del gobierno anterior y ahora está anulando el tratado.

Si el gobierno de Honduras no reevalúa su postura y no retira la denuncia del Tratado de Extradición, "este gobierno será recordado por haber castigado a la población hondureña, al salirse de un tratado de extradición que estaba dando resultados al país, y que fue una de las razones por las cuales llegaron al poder", indicó Pérez.

Asimismo, advirtió que esta decisión deteriora la imagen internacional de Honduras, colocándola en una situación similar a la de Nicaragua, que no tiene tratado de extradición con Estados Unidos.

"Nos tratarán de forma diferenciada al resto de los países centroamericanos, como ya se demostró con la ausencia del secretario de Estado, Marco Rubio", quien recientemente solo visitó Guatemala, El Salvador y Panamá, agregó Pérez.

La falta de cooperación en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico también podría generar restricciones en la emisión de visas y un mayor control sobre los hondureños que viajen a Estados Unidos, según advierte Graco Pérez.

"Estados Unidos no solo es un destino para los hondureños que van de vacaciones. Muchas personas buscan salud, educación, hacen negocios o utilizan el país como un puente hacia otros destinos. Ese país puede imponer más limitaciones al tiempo de permanencia, y el proceso de ingreso será más minucioso, con más restricciones", explicó Pérez.

Castigo político

Dado que 2025 es un año electoral, Graco Pérez estima que la población podría castigar a quienes tomen decisiones que perjudiquen las relaciones del país con Estados Unidos.

"No entiendo por qué el gobierno continúa con esa postura, cuando sabe que este es un año electoral. Si no retiran la denuncia del Tratado de Extradición, creo que enfrentarán un castigo electoral en las elecciones internas, con repercusiones en las generales", afirmó Pérez.

El abogado añadió que "no se entiende a qué están apostando en este gobierno, ni en términos económicos, sociales, internacionales ni políticos".

El experto en derecho internacional subrayó que el fin del Tratado de Extradición tendrá, en general, un mayor impacto en la población hondureña, "menos en los que están en el poder, porque ellos no sienten el impacto de nada, pero los hondureños sí lo sentiremos en todos los ámbitos", como los inicialmente mencionados.