"No es la cantidad de acciones delictivas de hondureños en Costa Rica, es la gravedad de los crímenes en los que se detecta la presencia de hondureños", señaló el abogado y criminólogo costarricense, Rogelio Ramírez, a tunota.com.
El experto reconoce que la incidencia delictiva de hondureños no es significativa, como la que realizan jamaiquinos y colombianos, pero, pesa la saña y crueldad con la que ejecutan los homicidios los supuestos hondureños.
"Es un tema de gravedad, los delitos en los que detectan la participación de hondureños en Limón y en la zona sur del país. Son delitos muy graves, delitos contra la vida en situaciones múltiples", explica Ramírez.
Una situación que comparte Gerardo Castaing, criminólogo forense y asesor antisecuestros en Costa Rica, que asegura que el operar de hondureños en la zona de Limón, deja la huella de violencia.
"Los grupos criminales están focalizados en Limón, la falta de controles hace de ese territorio un espacio apetecido por los criminales y los hondureños no son la excepción", plantea.
Pero sí tiene claro que esa presencia delincuencial no es protagónica. "Hay otros grupos con más fuerza como los jamaiquinos y colombianos", señala el experto.
Pero, a los hondureños les pasa factura que sus acciones en el sicariato, la gravedad de los crímenes, son los que elevan la tasa de homicidios que por hoy registra ese país.
Medida no es descabellada
Que el Gobierno de Costa Rica decidiera pedir visa, dice Rogelio Ramírez que solo responde a la alarma que hay por los índices de violencia y es una medida que no es descabellada.
"Esa medida que anunció el ministro, no la veo descabellada, Costa Rica se convirtió en un sitio inseguro, violento y sabemos las razones. No es una medida desproporcional, porque los controles son una necesidad", asegura.
La idea del Gobierno dice que es identificar claramente las personas que ingresan, cómo lo hacen y para qué llegan al país.
Sin capacidades
El temor de Costa Rica según expertos es que tienen debilitada la capacidad de control, solo cuentan con Policía Civil y ese país no tiene Fuerzas Armadas.
"Costa Rica no tiene Fuerzas Armadas, las fronteras, los puertos, los mares, son simplemente patrullados o vigilados por Policía Civil y no se tiene la capacidad de garantizar la seguridad interna", dice Ramírez.
Ellos buscan según los expertos garantizar la seguridad de las personas frente al crimen, a organizaciones criminales que son transnacionales para las cuales las fronteras no existen.
"En Costa Rica se están incrementando alarmantemente la cantidad de homicidios y de homicidios múltiples. Es una medida de control necesaria para saber cuántos vienen, cómo ingresan y para qué ingresan", sostienen.
Costa Rica violenta
Si algo recalcan los analistas costarricenses consultados por tunota.com es que al Gobierno de Costa Rica se le salió de las manos la seguridad.
"Esta es una realidad que no se puede ocultar, no se puede disimular, Costa Rica tiene un problema enorme con la incidencia delictiva. Superamos los 700 homicidios, la seguridad se está saliendo de las manos", lamenta el criminólogo.
Limón, el epicentro de esa violencia, es una provincia vulnerable. Es un territorio desatendido por el poder político, denuncian los expertos.
"Ha sido marginado y en el fenómeno criminal los vacíos no existen, todo espacio que deja desatendido el Estado lo va a ocupar el crimen organizado porque necesita mano de obra, logística, territorio, rutas", señala Ramírez.
Por eso en Limón se concentran todas las manifestaciones de violencia: sicariato, drogas, muertes múltiples, quite de drogas, etc.
"Hay gravedad en los crímenes que se dan con saña y con múltiples víctimas", dicen los expertos.
Para Casting no debió implementarse la medida de pedir visa a los hondureños, porque debieron implementar otras medidas para controlar el operar de los grupos hondureños en Limón.
"El control migratorio en Costa Rica no es estricto, pero las operaciones de hondureños han sido puntuales, no en número, sino en la violencia que ejecutan. Respetamos la decisión de Costa Rica, pero debió buscarse otra salida", comentó.

Marcados
Pero Leandro Osorio en Honduras, analista y exoficial de la Policía, dice que el crimen organizado desbordó la capacidad de la fuerza pública costarricense y ahora nos catalogan mal a los hondureños.
"Nos han catalogado y marcado como un país de narcotraficantes”, lamenta.
Por esta razón, Osorio señala que la medida implementada no tiene lugar ya que menciona que las fuerzas de seguridad “ticas” tienen un marketing con el fin de esconder el índice delincuencial que tienen.
“El crimen organizado no tiene fronteras y Costa Rica no puede ser la excepción, ellos tienen crimen organizado de Colombia y del Caribe y también de Honduras, así que no es una excusa para pedir visa a los hondureños”, comenta.
Mortífero
El 2023, es el año más mortífero para Costa Rica, los hechos de violencia los marcan y tienen como factor común: bandas de narcotráfico por el control de territorios y ajustes de cuentas.
"Para el cierre del año se contabilizarían 900 muertes violentas, lo que implicaría una tasa cercana al 18 por cada 100 mil habitantes", dice Michael Soto, del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
En 2022, ese indicador fue de 12 por cada 100 mil habitantes. El 60% de la violencia tiene que ver con el narcotráfico.
Para los ticos, la gravedad en los crímenes es que en las escenas hay de tres o más muertos y la mayoría, son ejecuciones.
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