Miembros de maras y pandillas que están recluidos en cárceles de Honduras pagaban millones de lempiras por ingresar drogas, alcohol y sexoservidoras a sus celdas, reveló el director de los Centros Penales de Honduras, general Ramiro Muñoz.
En comunicación con HRN, el general reveló que por mucho tiempo los reclusos gozaron de beneficios extremos gracias a las malas administraciones que había en el pasado.
"Támara en ingreso de drogas, armas, alcohol y sexoservidoras pagaban por lo menos 40 millones de lempiras mensuales; a los directores les daban L 500 mil mensuales por módulo para permitir todo este degenere", detalló.

El general Muñoz detalló que los líderes y miembros de las bandas criminales incluso buscaban a menores de edad para que ingresaran a trabajar sexualmente para ellos.
"Cómo es posible que un líder de una organización mandara después de los desfiles del 15 de Septiembre a buscar a las muchachas que desfilaban y meterlas a un centro penal ¿Cuánto tenían que pagarle?", cuestionó el funcionario.
Estos ingresos eran ilegales debido a que se hacían fuera de las fechas de visitas conyugales, que la Ley establece que solo se permiten a las esposas de los reclusos y que fueran mayores de edad.
"Pregúntele al pueblo hondureño a ver si no pasaba eso con sus niñas en los barrios y colonias. La criminalidad quien la genera es la autoridad y el sistema fue el responsable", recalcó.
Según aclaró, esto fue antes de que se iniciara con la depuración de los encargados de los centros penales de Honduras, pero no descarta que se siga descubriendo a más culpables, recalcando que enfrentarán la ley.
