La mañana comenzó con un operativo silencioso en las montañas de Corinto, Omoa, en Cortés. El objetivo era uno: capturar a Heber Argueta, el hombre al que las autoridades vinculan con el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Pero la misión terminó convertida en una de las jornadas más oscuras para las fuerzas de seguridad hondureñas en los últimos años.

Cinco agentes de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco) desaparecieron tras ingresar a una zona dominada por estructuras criminales.

Horas después, sus cuerpos fueron encontrados en un sector montañoso, marcados por la violencia de un ataque que las autoridades describen como brutal.

El nombre de Heber Argueta comenzó a circular con fuerza luego de que la Secretaría de Seguridad confirmara que el despliegue ejecutado en Corinto buscaba capturarlo por sus supuestos vínculos con estructuras del narcotráfico internacional.

Pero en las zonas bajo tensión del corredor atlántico hondureño, aseguran que Argueta no es un desconocido.

Lo describen como un hombre temido, silencioso, estratega y rodeado de hombres fuertemente armados.

“Cuando pasa se sabe. Van caravanas armadas. La gente se encierra”, relató un poblador de la zona bajo condición de anonimato.

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Heber Argueta nombre que conecta a Honduras con el CJNG

Las autoridades hondureñas sostienen que Argueta estaría ligado a una de las estructuras criminales más violentas de América Latina: el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), liderado por el extinto Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”.

Según reportes oficiales, las investigaciones apuntan a que operadores vinculados al CJNG encontraron en Honduras un terreno estratégico para movilizar droga, armas y dinero.

Aseguran que aprovechan la ubicación del corredor atlántico que conecta zonas de Colón, Atlántida y Cortés con rutas marítimas y terrestres utilizadas históricamente por el narcotráfico.

La supuesta conexión de Heber Argueta con esa estructura criminal encendió las alertas dentro de los organismos de inteligencia.

Especialmente porque el CJNG se considera una organización con capacidad para infiltrar territorios mediante alianzas locales, financiamiento y control armado.

Para las autoridades, el caso no solo expone la presencia de estructuras transnacionales en Honduras, sino también el fortalecimiento de grupos criminales con poder de fuego suficiente para enfrentar a cuerpos de élite del Estado.

Argueta el objetivo
Heber Argueta es señalado por organismos de inteligencia como un operador violento y estratégico con supuestos nexos con el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Foto: cortesía.

“Violento, calculador y de sangre fría”

Agentes de inteligencia describen a Argueta como un operador distinto a otros líderes criminales que surgieron en el norte del país.

Lo consideran alguien metódico, estratégico y con capacidad para ejecutar ataques con precisión.

“Es violento, calculador y de sangre fría”, resumió una fuente ligada a las investigaciones.

En comunidades cercanas a Corinto, su nombre se menciona en voz baja. Habitantes aseguran que su estructura se mueve con rapidez entre caminos rurales y zonas montañosas.

Dicen que aprovecha territorios históricamente golpeados por el narcotráfico y la débil presencia estatal.

Las autoridades también sospechan que la organización cuenta con apoyo logístico, armamento de alto poder y rutas de escape previamente definidas, elementos que habrían influido en el desenlace mortal del operativo.

Heber Argueta
Heber Argueta, considerado un objetivo prioritario para las fuerzas de seguridad, es investigado por su presunta participación en estructuras criminales que operan en el corredor atlántico de Honduras. Foto: cortesía y diseño IA.

El operativo que terminó en tragedia

La operación en Corinto no era un allanamiento cualquiera. De acuerdo con versiones preliminares, el objetivo era capturar a Argueta en una zona donde las autoridades sospechan que mantenía operaciones y protección armada.

Sin embargo, algo ocurrió en aquellas montañas. Los cinco agentes de la Dipampco desaparecieron tras ingresar al sector y, durante horas, la incertidumbre se apoderó de la operación.

Equipos especiales comenzaron búsquedas en áreas boscosas mientras inteligencia analiza rutas de escape y posibles movimientos de la estructura criminal.

La noche del jueves llegó la confirmación que golpeó al país: a los agentes los asesinaron.

Los cuerpos fueron hallados en una región montañosa donde se concentraban las labores de rastreo.

Informes preliminares apuntan a que Heber Argueta habría resultado herido durante el enfrentamiento, aunque logró escapar.

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Honduras bajo presión criminal

Mientras continúan los operativos en Colón, Cortés y otras zonas del país, el caso de Heber Argueta es un símbolo de una amenaza mayor.: la expansión silenciosa de estructuras criminales internacionales dentro del territorio hondureño.

El golpe es fuerte: cinco agentes muertos y una estructura criminal que demostró capacidad para desafiar al Estado.

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