Heber Noé Argueta Zavala aparece en las investigaciones hondureñas como el principal líder de “Los Argueta”, una estructura criminal transnacional que opera entre Honduras y Guatemala y que hoy está bajo la mira por su presunta vinculación con la masacre de cinco agentes policiales en Corinto, Omoa, Cortés.

Residente en Corinto y de nacionalidad hondureña, Argueta lo identifican como uno de los objetivos prioritarios de las fuerzas de seguridad.

Su vida ha estado ligada por su supuesta participación en actividades de narcotráfico, tráfico y trata de personas, contrabando de mercancías, armas y otros delitos transfronterizos.

Según las pesquisas de agentes antidrogas, la organización comenzó a afianzarse hace varios años en territorio guatemalteco.

Pero luego extendió sus operaciones hacia la zona fronteriza de Corinto, un punto estratégico para el crimen organizado por su conexión entre ambos países.

Las autoridades sostienen que “Los Argueta” tendrían vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), una de las estructuras criminales más poderosas de la región.

Bajo esa lógica, Heber Argueta habría funcionado como pieza clave para coordinar movimientos entre Honduras y Guatemala.

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Heber Argueta, el brazo operativo en la frontera

Los informes de seguridad también perfilan a “Los Argueta” como el brazo operativo de Hugo Roberto Galdámez Cabrera.

A Heber Argueta lo señalan por presuntos vínculos con el narcotráfico y otras actividades ilícitas en ambos lados de la frontera.

La estructura, de acuerdo con las autoridades, no solo tendría capacidad logística, sino también poder territorial, redes de apoyo y capacidad de reacción armada.

Esa fuerza quedó expuesta tras el operativo del 21 de mayo en Corinto. Ese día, agentes de la extinta Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco) ingresaron a una vivienda con el objetivo de realizar un supuesto decomiso de al menos 100 kilos de cocaína que, según las investigaciones, estarían vinculados a la organización.

Dentro de la vivienda se produjo un enfrentamiento en el que murieron dos presuntos integrantes de la estructura.

Entre ellos, según las pesquisas, estaría un hijo de Heber Argueta, hecho que habría provocado una respuesta violenta del grupo criminal.

Los Argueta

Corinto mostró el poder de “Los Argueta”

Los informes señalan que alrededor de 150 personas vinculadas a la organización rodearon a los agentes, los sometieron y los trasladaron hacia otro punto.

Después, a los cinco policías los asesinaron en uno de los ataques más graves registrados recientemente contra miembros de la fuerza pública en Honduras.

La Secretaría de Seguridad atribuye a “Los Argueta” la muerte del subcomisario Lester Josué Amador Herrera y de los agentes Dailin Francisco Elvir Quintanilla, Leonel Alejandro Valdez Núñez, Nels Makley Eguigure Benavidez y Emerson Josué Canales Fúnez.

vigilancia
Tras el incidente de Corinto tanto las fuerzas militares y policiales de Honduras y Guatemala mantienen estrecha vigilancia en la frontera. Foto: PMOP.

El control de la estructura criminal

El caso sacudió a la institución policial y también dejó al descubierto el nivel de control que una estructura criminal puede alcanzar en una zona fronteriza.

Son zonas donde confluyen narcotráfico, contrabando, armas, migración irregular y poder territorial.

Actualmente, las autoridades aseguran tener plenamente identificadas a 17 personas relacionadas con la organización.

Entre ellas Heber Noé Argueta Zavala, mientras continúan los operativos para capturar a los responsables.

El perfil de Argueta resume el rostro de una criminalidad que ya no opera solo desde la clandestinidad, sino desde territorios donde impone miedo, controla rutas y desafía directamente al Estado.

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