Un profundo dolor embarga a una familia en la comunidad de San Antonio, municipio de San Manuel de Colohete, en el departamento de Lempira, occidente de Honduras, tras la muerte de dos menores por causas aún no determinadas.

Las víctimas son los hermanos Weslin Ernesto Rivera López, de 4 años, y Nohemí Rivera López, de tan solo 2 años.

Según relató el abuelo de los niños, Weslin falleció hace quince días luego de presentar dolores estomacales y náuseas, síntomas similares a los que presentó Nohemí antes de ser trasladada al Hospital Mario Catarino Rivas, en San Pedro Sula, donde lamentablemente falleció ayer 27 de junio.

Hoy la familia vela su cuerpo, mientras continúa buscando respuestas.

"Nos han hecho sacar un montón de exámenes y no entienden qué será. Nos mandaron donde un doctor a tomar un ultrasonido (...). Hace quince días murió el niño y ayer que mandaron a la niña para el Catarino, murió", detalló el abuelo con impotencia.

Un tercer hermano está luchando por su vida en el hospital

La tragedia se extiende, ya que un tercer menor, de 8 años, también integrante de la misma familia, permanece hospitalizado con los mismos síntomas.

"Ellos solo manifestaban dolor en el estómago y como náuseas, pero no botan nada", explicó el familiar.

Los médicos recomiendan a los padres trasladar al menor al Hospital Mario Catarino Rivas; sin embargo, su abuelo insiste en que no puede movilizarse debido a falta de recursos, ya que han gastado su dinero en el sepelio de los otros dos hermanitos.

Hasta el momento, las autoridades de salud no han determinado la causa de las raras muertes, mientras los padres suplican ayuda urgente para salvar la vida del menor que sigue luchando por sobrevivir.

La comunidad permanece en alerta ante esta extraña situación que ya ha cobrado dos vidas infantiles en menos de un mes.