Cada 17 de septiembre, el himno al maestro hondureño resuena con fuerza en todo el país. Esta fecha conmemora el Día del Maestro en Honduras, una celebración que se instauró en 1923 en honor al sacerdote y fundador de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), José Trinidad Reyes.

Él fue un incansable luchador por el derecho a la educación, no solo en temas religiosos, sino también en áreas como la ciencia y la cultura. El padre Reyes dedicó su vida a combatir la pobreza y a asegurar que la educación fuera un derecho para todos.

La elección de la fecha no es casual. Se decidió en honor a la figura de José Trinidad Reyes, quien nació el 11 de junio de 1797 en la ciudad de San Miguel. Su padre, Felipe Santiago de Reyes, fue un respetado profesor de música, y su madre, María Francisca Sevilla, inculcó en él una profunda sensibilidad hacia los más desfavorecidos.

Imágenes de José Trinidad Reyes
José Trinidad Reyes nació el 11 de junio de 1797 en la ciudad de San Miguel. Foto: tunota.com

Autor del himno al maestro hondureño

El himno al maestro hondureño es una pieza emblemática que rinde homenaje a los educadores. Fue escrito por el maestro y escritor hondureño Miguel Morazán, con arreglos musicales de Ignacio V. Galeano. Ambos crearon una obra que captura la esencia del sacrificio y dedicación que implica ser maestro.

Miguel Morazán, nacido el 17 de mayo de 1897 en San Juan de Flores, Francisco Morazán, estudió en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, donde se formó como docente. Falleció en Tegucigalpa en 1946, pero su legado permanece a través del himno que año tras año sigue inspirando a quienes escuchan sus notas.

Letra del himno al maestro hondureño

La letra del himno al maestro hondureño es un reflejo del compromiso de los docentes en la formación de los niños y jóvenes. Con estrofas que alaban el esfuerzo del maestro, su entrega y su ejemplo, el himno invita a la reflexión sobre el valor de la educación como motor de cambio social. El coro resalta la importancia de venerar la escuela, vista como un templo donde el maestro oficia con abnegación.

Coro: Del que enseña alabemos el estro,bendigamos su vida y su ejemploveneremos la escuela que es templodonde oficia abnegado el Maestro.

Solo I: Gloria a ti, ignorado mentor,que prodigas tu esfuerzo y tu luzy que llevas a cuestas la cruzcaminando resuelto al Tabor.Que cultivas la sabia simientelaborando constante con calmaque iluminas al niño la mentetransformándole el cuerpo y el alma.

Solo II: No vaciles la marcha en seguir,no abandones la obra, cruzado:¡Adelante!, te grita el pasado,¡Adelante!, grita el porvenir,Conjurad la viciosa amenazadel ambiente, ese ingrato y artero,y lucid victorioso y austero,de virtud vuestra noble coraza.

Este himno, entonado con entusiasmo, es una muestra de gratitud a todos los maestros que con dedicación moldean las mentes y corazones de los niños y jóvenes hondureños. Cada año, al entonarlo, se reafirma el compromiso de la sociedad hondureña con la educación, reconociendo a los educadores como pilares del futuro del país.

Más allá de las palabras, la celebración del Día del Maestro en Honduras es un recordatorio de la influencia transformadora de los educadores en la sociedad. Los maestros, a través de su trabajo diario, siembran las semillas del futuro del país, iluminando las mentes de los estudiantes y guiándolos hacia un mañana mejor.