En su mensaje de la Homilía dominical este domingo 15 de septiembre, celebrada en la catedral San Miguel Arcángel, monseñor José Vicente Nácher, arzobispo de Tegucigalpa recordó que Jesús no solo es el acompañante de nuestro caminar, sino también la meta hacia la cual nos dirigimos.
Utilizando el ejemplo de Pedro, quien reconoce a Jesús como el Mesías, explicó que este camino hacia la salvación no está exento de sufrimiento, pero promete una esperanza eterna.
"El caminante es el mismo camino y la meta", afirmó, resaltando que aunque el sacrificio de Jesús sorprende a muchos, es parte del plan divino.
Pensar como los hombres
El arzobispo profundizó en el momento en que Pedro, tras escuchar sobre el padecimiento de Jesús, es reprendido.
"Pedro pensaba como los hombres, no como Dios", señaló Monseñor Nácher, quien destacó que Jesús exige de nosotros una transformación profunda de pensamiento.
Al igual que Pedro, los cristianos enfrentan el reto de renunciar a la lógica del mundo y adoptar la perspectiva divina, que nos lleva a decisiones más sabias y justas.
Pensar en Dios es clave
Monseñor Nácher enfatizó en la Homilía que el pensamiento no se reduce a ideas sueltas, sino a un criterio con el que razonamos y actuamos.
"Quien piensa en Dios lo tiene presente en sus acciones concretas", afirmó. Añadió que para lograrlo, es fundamental recurrir a herramientas como la oración, la lectura de la Palabra, el Santo Rosario y la confesión, que nos permiten sintonizar con el pensamiento de Dios y amar como Él nos ama.
Monseñor Nácher concluyó su homilía con un llamado a los fieles a reflexionar sobre sus decisiones diarias.
"Pensar como Dios es el camino hacia la sabiduría y la justicia", dijo, exhortando a todos a seguir el ejemplo de Jesucristo, aun en medio de las dificultades y el sacrificio.
