Los miembros de la Junta Directiva provisional del Congreso Nacional manifestaron este jueves en Frente a Frente que Honduras inicia una nueva era legislativa marcada por el consenso y la reformas en el Congreso Nacional.

La junta directiva provisional del Congreso Nacional para el periodo 2026-2030, integrada por Tomás Zambrano como presidente, Godofredo Fajardo como vicepresidente y Carlos Ledezma como secretario, expusieron las expectativas y compromisos de ese Poder del Estado.

Los invitados enfatizaron la necesidad de tener una "oposición constructiva" y de priorizar los intereses de Honduras sobre las agendas partidarias para recuperar la confianza ciudadana.

Entre los cambios concretos discutidos, destacan la reforma a la Ley Orgánica del Poder Legislativo para limitar la discrecionalidad presidencial, la eliminación de la Comisión Permanente y la derogación del fondo departamental.

Asimismo, se abordaron planes urgentes en salud y empleo, reflejando un ambiente de optimismo para realizar transformaciones estructurales mediante el diálogo entre las diversas fuerzas políticas del país.

Compromisos para una gestión transparente

El nuevo liderazgo del Congreso Nacional ha manifestado que su mayor expectativa es dignificar la labor legislativa y terminar con la polarización que ha afectado al país en años recientes.

Tomás Zambrano subrayó que la elección de la junta directiva no debe verse como un triunfo de un partido, sino como una oportunidad para que Honduras avance hacia la estabilidad mediante acuerdos multipartidarios.

En este sentido, el diputado realizó una declaración contundente sobre los fundamentos de su gestión:

"Aquí ganó Honduras ¿Por qué ganó Honduras? porque esto va más allá de la elección de una directiva, esto va más allá de la elección de un presidente del Congreso. La base de la construcción de esta decisión son temas de interés nacional que vamos a empezar a discutir a partir del 25 de enero".

Agregó que aspiran a que haya "un balance mínimo de cuatro fuerzas políticas porque ahí mandamos un mensaje aún más poderoso: no solo es que nos entendemos los políticos, sino que podemos trabajar juntos de la mano, en hermandad, que hagamos un lado las diferencias partidarias ideológicas individuales y políticas y que pongamos en primer lugar el interés del país".

Por su parte, el secretario Carlos Ledezma señaló que el pueblo hondureño envió un mensaje claro en las urnas el pasado 30 de noviembre al no otorgar el poder absoluto a ningún partido, lo que obliga a las bancadas a sentarse y dialogar para evitar los errores del pasado.

Ledezma enfatizó que, aunque los 128 diputados lleguen con la "camisa de su partido", una vez dentro del hemiciclo deben ponerse la "camisa de Honduras".

De manera similar, Godofredo Fajardo, representante de la Democracia Cristiana, apeló a la humildad y al compañerismo, afirmando que el Congreso no debe ser un "ring de boxeo", sino un espacio de entendimiento para lograr consensos que beneficien a la población.

Un Congreso hacia la eliminación de los abusos de poder

Una de las metas más concretas para los primeros cien días de legislatura es la reforma profunda de la Ley Orgánica del Congreso Nacional.

Los invitados coincidieron en que es imperativo eliminar figuras que se han prestado para abusos, como la Comisión Permanente, la cual Zambrano calificó como una estructura obsoleta que en el pasado permitió la usurpación de funciones del pleno.

También se planea prohibir que diputados suplentes de un partido ocupen curules de otros partidos, una práctica que fue utilizada para boicotear procesos legislativos previos.

En cuanto a la transparencia financiera, se anunció la eliminación definitiva del fondo departamental y de los subsidios directos a los diputados.

Según explicaron, el dinero del pueblo no debe manejarse a nombre de legisladores para evitar sospechas de corrupción y mezclas con fondos personales.

En su lugar, el diputado funcionará únicamente como gestor, asegurando que los recursos lleguen directamente a instituciones como escuelas, iglesias o patronatos mediante mecanismos auditables y públicos.

Prioridades en salud y generación de empleo

Más allá de las reformas administrativas, el nuevo Congreso se prepara para respaldar iniciativas del Poder Ejecutivo que impacten directamente en la calidad de vida de los hondureños.

En el ámbito de la salud, expusieron la reactivación del fideicomiso para la compra de medicamentos y la creación de un sistema de expediente electrónico para que los pacientes puedan reclamar medicinas en farmacias privadas si el sector público no cuenta con ellas.

Además, se planea una estrategia para reducir la mora quirúrgica mediante convenios con hospitales privados.

En el tema laboral, se impulsará la Ley de empleo parcial o empleo por hora, con el objetivo de generar oportunidades para los jóvenes y sectores rurales, siempre bajo la premisa de revisar la ley para evitar abusos del pasado.

Zambrano afirmó que el papel del gobierno y del Congreso será generar seguridad jurídica e incentivos para que el sector privado invierta y cree puestos de trabajo, revirtiendo la tendencia de fuga de capitales hacia países vecinos.

Finalmente, los líderes legislativos reiteraron su apertura a discutir temas sensibles como la segunda vuelta electoral y mecanismos internacionales de lucha contra la impunidad, siempre enfocados en fortalecer la institucionalidad hondureña.

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