Este proyecto, programado para iniciar en enero de 2024, deriva de una alianza estratégica entre el BCIE y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

El acuerdo fue firmado entre el presidente del BCIE, Dante Mossi, y el subdirector General y Representante Regional para América Latina y el Caribe de FAO, Mario Lubetkin, el 30 de noviembre.

El financiamiento del programa, que asciende a más de 268 millones de dólares, proviene de diversas fuentes, incluyendo el BCIE, el Fondo Verde del Clima (FVC), y la contribución de los países participantes.

Según el BCIE, la FAO también contribuirá con 45 millones de dólares, con lo que se totalizarán 313 millones.

Este programa beneficiará directamente a 1.1 millones de personas en Honduras, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Panamá y República Dominicana, con un impacto extendido que alcanzará a 1.4 millones de personas en toda la región durante los siete años de su ejecución.

El programa consta de dos componentes principales. El primero se centra en la incorporación de Adaptación basada en Ecosistemas (AbE), tecnologías de uso eficiente del agua y negocios basados en recursos naturales en cuencas seleccionadas.

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El presidente del BCIE, Dante Mossi, y el subdirector General y Representante Regional para América Latina y el Caribe de FAO, Mario Lubetkin, firmaron el acuerdo.

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Además, se incluirán acciones de fortalecimiento de la capacidad técnica de gobiernos locales, agricultores y comunidades rurales para aplicar medidas de adaptación.

El segundo componente se enfoca en el financiamiento e implementación de la AbE, así como en tecnologías eficientes en agua y recursos.

En esta etapa, prosiguió el BCIE, se busca que instituciones financieras ofrezcan servicios financieros para costear las inversiones de AbE, facilitando el acceso de los productores y comunidades a mecanismos de subvención para la adaptación.

El Corredor Seco, al que pertenece Honduras, es una franja de tierra clasificada como bosque seco tropical o trópico seco, que se extiende desde Chiapas, en el sur de México, hasta Guanacaste, en el noroeste de Costa Rica.

Esta región de 1,600 kilómetros es hogar de más del 60 % de los 22 millones de habitantes de la zona.

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