La Unión Europea busca frenar la “deforestación importada” mediante un reglamento que obliga a las empresas a probar que productos como café, cacao, carne, madera, aceite de palma, soja y caucho no provienen de áreas deforestadas.

Aunque estaba previsto que entrara en vigor el 30 de noviembre de 2024, Bruselas anunció que podría retrasar la aplicación por un año para simplificar la norma.

Pese a esta ventana de tiempo, Honduras no puede relajarse: en 2024 más de la mitad de sus exportaciones de café, el 54 % tuvieron como destino el mercado europeo, lo que lo convierte en un pilar estratégico para el país.

Estrategias para cumplir la normativa al café

El presidente ejecutivo del Ihcafe, Pedro Mendoza, explicó que se están implementando acciones directas en territorio con más de 74.000 productores.

La institución ha creado una aplicación que permite orientar a caficultores, especialmente jóvenes, para georreferenciar parcelas y verificar las prácticas agrícolas.

La estrategia también incluye la delimitación de polígonos productivos, diferenciando fincas de menos de cuatro hectáreas y las de mayor extensión, para facilitar la trazabilidad que exige la UE.

“Estamos yendo a las comunidades a explicarles qué deben hacer. Los jóvenes manejan bien el teléfono, requieren poca logística y pueden ser puntos de referencia”, refirió Mendoza.

El papel de la sombra en la certificación

Uno de los retos pendientes es documentar que las fincas hondureñas operan bajo sombra, condición favorable tanto para la calidad del grano como para la conservación forestal.

“Lo único que nos falta es un documento que nos diga que nuestras fincas están bajo sombra”, apuntó Mendoza, quién asegura que este respaldo técnico será determinante para mantener la confianza del mercado europeo.

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Europa podría prorrogar, pero Honduras no se confía

Aunque la Comisión Europea ha reconocido que la implementación de la normativa requiere ajustes, no hay certeza sobre nuevas prórrogas. Ante esa incertidumbre, Honduras opta por acelerar la consolidación de datos y certificaciones.

“Ya hay movimiento exportador y compromisos de los agentes comerciales. No podemos esperar una prórroga; debemos estar listos”, insistió Mendoza.

Honduras, el mayor productor de café de Centroamérica, se encuentra en una carrera contrarreloj.

El futuro de más de 74.000 familias caficultoras y la permanencia en el mercado europeo dependen de que el país logre cumplir con la normativa que busca frenar la deforestación global.

El café, símbolo nacional y motor económico, enfrenta un nuevo examen: demostrar que puede crecer sin arrasar con los bosques.