El eventual retorno de hondureños amparados bajo el Estatus de Protección Temporal, TPS, representa un desafío, pero también una oportunidad para incorporar al mercado laboral mano de obra capacitada y con experiencia adquirida en Estados Unidos.
José Luis Moncada conversó en El Dato con Sergio Zepeda, director del IIES-UNAH, y Juan Umanzor, coordinador del Observatorio Económico y del Emprendimiento de la UNAH, sobre las medidas que Honduras debe adoptar ante este escenario.
Los expertos señalan que muchos migrantes poseen conocimientos especializados en construcción, servicios y otras áreas que podrían contribuir al desarrollo del sector productivo.
Por ello, recomiendan crear mecanismos de certificación de competencias, oportunidades de empleo y programas de apoyo al emprendimiento.
Además, proponen otorgar incentivos y exoneraciones fiscales para que los compatriotas que regresen puedan introducir maquinaria, herramientas y menaje de casa libres de impuestos.
Esto les permitiría iniciar negocios, generar empleos y facilitar su reintegración familiar y económica.
De los aproximadamente 72 mil hondureños que estaban amparados bajo el TPS, solo unos 21 mil habrían regularizado su situación migratoria.
Ante esta realidad, los especialistas consideran necesario establecer una estrategia coordinada entre el Gobierno, la empresa privada y la academia.
Más que observar el retorno únicamente como una presión para el país, Honduras debe aprovechar el conocimiento, la experiencia y las capacidades productivas que estos compatriotas pueden aportar.
