Los juzgados de ejecución con jurisdicción nacional han liberado a 1,624 reos para descongestionar los centros penales y así reducir los contagios de covid-19 en esos recintos, en uno de los cuales ya murió un privado de libertad por esa enfermedad.
Esta operación de excarcelaciones en el sistema penitenciario se ha realizado en los últimos tres meses mediante las figuras de preliberación, libertad condicional y conmuta de pena, entre otras, y podría seguir en próximos días para salvaguardar la vida de los encarcelados, dijo el vocero de la Corte Suprema de Justicia, Melvin Duarte.
Los 1,624 privados de libertad que han salido representan un 7.4 por ciento de la población penitenciaria que se estima en 21,894 reos. O sea, 7 de cada 100 presos ya están en libertad.
La Penitenciaría Nacional Marco Aurelio Soto (PNMAS), en Támara, Francisco Morazán, a 19 kilómetros de Tegucigalpa, el mayor reclusorio del país es la cárcel de donde más liberaciones se han hecho: 227 por preliberación, 60 por libertad condicional, 88 por conmuta y 26 por cumplimiento de pena, que totalizan 401. En ese centro penal hay unos 8 mil presidiarios.
Mientras, en la cárcel de Choluteca fueron soltados 42 por preliberación, 19 por libertad condicional, 41 por conmuta, 8 que acabaron sus penas, 1 por prescripción de pena y 1 por revisión de medidas a un menor, para un total de 112.
Gráfico 1 (cifra por tipo de liberación) :
Grafico 2 (liberación por cárcel)
La semana pasada, un grupo de 18 reos fue liberado de la penitenciaría de Támara “como un acto de humanidad y solidaridad”, dijo el Instituto Nacional Penitenciario (INP) en un comunicado.
Las autoridades penitenciarias también habilitaron un laboratorio para la toma de pruebas de hemogramas en ese penal, además de que en el resto de recintos se han prohibido las visitas y aumentado las medidas de higiene.
La preliberación es un mecanismo establecido en la Ley de Rehabilitación del Delincuente que posibilita que un encarcelado salga los fines de semana.
Mientras, la conmuta representa el pago de 10 lempiras por día que falten para el cumplimiento de una condena, según el Código Procesal Penal.
Toda esta labor se realiza de forma conjunta con técnicos del Instituto Nacional Penitenciario, la Defensa Publica y los jueces de ejecución, indicó el vocero judicial.
Emergencia
El Instituto Nacional Penitenciario INP declaró estado de emergencia en la PNMAS y la cárcel de máxima seguridad en Siria, El Porvenir, también en Francisco Morazán, tras detectarse casos de covid-19 en algunos reos en mayo pasado.
Actualmente, hay 121 reos sospechoso de covid-19 en el PNMAS y 3 en el de Siria, mismos que han sido aislados para evitar una mayor contaminación.
El 20 de abril se reportó la muerte de un reo en la cárcel de máxima seguridad en Ilama, Santa Bárbara, (a 271 kilómetros de Tegucigalpa) y el 27 de ese mes el Sistema Nacional de Gestión de Riesgos confirmó que se había contagiado covid-19. Este es el único deceso por ese virus que se reporta de forma oficial.
Existen otras cuatro muertes sospechosas de covid-19 de presidiarios, cuyas causas reales todavía no han sido confirmadas.
El Congreso Nacional aprobó el 25 de abril de 2020 una reforma al Código Procesal Penal que permite la liberación de prisiones que están procesados, pero no condenados y que padezcan de una enfermedad que los haga vulnerables al covid-19, una medida que ha permitido la salida de los prisioneros.
Las cárceles de Honduras tienen 8 mil reos más de su capacidad, según organizaciones de derechos humanos.

El INP es quien administra los centros penales, pero esta función se delegó temporalmente en 2009 a las Fuerzas Armadas en coordinación con la Fuerza de Seguridad Interinstitucional (Fusina).
Este cambio se realizó después de que fuera asesinado el exsubdirector del centro penal de Ilama, Pedro Ildefonso, quien fue suspendido de su puesto por el asesinato en ese centro del recluso Magdaleno Meza.
Honduras registra con 8,852 de covid-19, de los que 312 han muerto (3.5 % de letalidad, el segundo más alto de Centroamérica) y se han recuperado 967 (11 % de recuperación).
