Honduras puso número y plazo a uno de sus compromisos ambientales: procurar restaurar al menos el 10 % de sus bosques de manglares para 2035.

La meta cobra dimensión por la extensión que estos ecosistemas tienen en el territorio nacional.

Los manglares cubren más de 60,000 hectáreas de las zonas costeras e insulares de Honduras, la segunda mayor superficie de Centroamérica, solamente detrás de Panamá.

No se trata únicamente de árboles creciendo entre el mar y la tierra, estos ecosistemas sostienen medios de vida de comunidades costeras, funcionan como zonas de crianza para especies de importancia económica y forman una barrera natural frente al impacto de las tormentas.

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Manglares y el 10 % ya tiene fecha

La restauración forma parte de los compromisos incluidos en la más reciente Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC) de Honduras, y se presentó en enero de 2026 ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

Por primera vez, el documento incorporó acciones específicas dirigidas a la conservación de humedales marinos y costeros.

Además de procurar restaurar al menos el 10 % de los bosques de manglar para 2035, Honduras estableció otras dos metas.

El país pretende aumentar en 5 % la superficie marina y costera bajo esquemas oficiales de conservación y promover acciones para mantener o mejorar la integridad ecológica en al menos el 65 % de las áreas de conservación que incluyen humedales.

El Instituto Nacional de Conservación Forestal (ICF) será el encargado de implementar los tres objetivos relacionados con los manglares establecidos en la NDC.

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Científicos de la Universidad Autónoma de Campeche, México, evaluaron en 2020 el estado de salud de los manglares de la Bahía de Chismuyo, en el sur de Honduras. Foto: Fuerzas Armadas de Honduras.

Honduras entra a una iniciativa mundial

El nuevo compromiso también coloca a Honduras dentro de una estrategia que intenta llevar recursos internacionales hasta los ecosistemas costeros.

El país se convirtió el 17 de septiembre de 2026 en el gobierno número 50 en respaldar el Mangrove Breakthrough, una iniciativa mundial enfocada en proteger, restaurar y financiar la conservación de los manglares.

Honduras se suma así a países latinoamericanos y caribeños como Brasil, Colombia, Costa Rica, Cuba, República Dominicana, Ecuador, Jamaica, México y Panamá.

En conjunto, los gobiernos que respaldan la iniciativa albergan más del 60 % de la superficie mundial de manglares.

Pero detrás de esa alianza internacional existe una apuesta económica considerable.

El Mangrove Breakthrough tiene como objetivo movilizar 4,000 millones de dólares para proteger y restaurar 15 millones de hectáreas de manglares en el mundo para 2030.

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Se han restaurado 110 hectáreas de manglar en dos áreas protegidas en Marcovia. Foto: cortesía.

De la meta al terreno

Honduras ya comenzó a incorporar estos ecosistemas dentro de sus políticas ambientales.

En 2023 presentó su primera Posición Nacional sobre los Océanos y reactivó dos órganos nacionales vinculados con el monitoreo biológico y la gestión de humedales costeros.

Desde ese mismo año, el Centro de Estudios Marinos (CEM) y The Pew Charitable Trusts trabajan en apoyo técnico al Gobierno para desarrollar objetivos nacionales relacionados con los manglares dentro de las metas climáticas del país.

Ahora el desafío será trasladar esos compromisos del documento al territorio, porque detrás del porcentaje fijado para 2035 están más de 60,000 hectáreas de manglares que protegen costas.

Esos espacios sirven de refugio y crianza para especies y sostienen actividades económicas de comunidades hondureñas.

La meta ya está escrita: restaurar al menos el 10 % y los próximos años determinarán cuánto de ese compromiso logra volver a echar raíces.

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