La democracia recuperó terreno entre los hondureños, pero todavía no logra convencer a la mayoría.
El Informe Latinobarómetro 2026 revela que el 42 % de los hondureños considera que la democracia es preferible a cualquier otra forma de gobierno.
En 2024, la proporción era de apenas 36 % y el salto de seis puntos coloca a Honduras entre los países donde más aumentó el respaldo democrático después de las últimas elecciones presidenciales.
Sin embargo, detrás de esa recuperación aparece otra realidad: Honduras continúa en la parte baja de América Latina cuando se pregunta a los ciudadanos qué sistema político prefieren.
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Democracia: Honduras mejora, pero sigue en rezago
Argentina encabeza la región con 73 % de apoyo a la democracia. Le siguen Uruguay, con 64 %, y Costa Rica y Chile, ambos con 63 %.
En el extremo contrario aparece Guatemala, con apenas 35 %. Brasil registra 41 %, Honduras 42 % y Ecuador 43 %.
Eso coloca a Honduras con el tercer porcentaje más bajo de respaldo a la democracia entre los 17 países incluidos en la medición de 2026.
Además, el país permanece diez puntos por debajo del promedio latinoamericano, que se sitúa en 52 %.
El promedio regional cayó hasta 48 % en 2023, antes de recuperarse en 2024 y mantenerse en 2026.
La paradoja hondureña, por tanto, está en el movimiento: la confianza mejora, pero parte desde niveles suficientemente bajos como para mantener al país entre los últimos de la región.

Seis puntos después de la alternancia
Latinobarómetro vincula el aumento que se registra en Honduras con la alternancia política ocurrida tras las elecciones presidenciales de 2025.
El informe identifica cuatro países donde el respaldo democrático creció después de un cambio de gobierno: Colombia aumentó diez puntos; Perú, nueve; Honduras, seis; y Chile, dos.
En el caso hondureño, el documento habla de mayores expectativas después de la alternancia.
Aunque aclara que el fenómeno político no tiene las mismas características que los cambios registrados en Colombia, Perú y Chile.
La señal de alerta detrás de la recuperación
El aumento de seis puntos tampoco significa que desaparecieron las dudas sobre el funcionamiento del sistema.
Otro resultado del estudio muestra una tensión mucho más profunda: 69 % de los hondureños afirma que no le importaría que un gobierno no democrático llegara al poder si resuelve los problemas.
Honduras aparece con el segundo porcentaje más alto de América Latina en esa respuesta, solo después de Paraguay, que alcanza 71 %. El Salvador registra 62 %.
Latinobarómetro advierte que estas actitudes no son nuevas. La medición regional de esa afirmación pasó de 44 % en 2002 a 52 % en 2026 y, actualmente, supera el 50 % en nueve países.
El dato no significa que siete de cada diez hondureños rechacen la democracia, la pregunta mide específicamente hasta dónde estarían dispuestos a tolerar un gobierno no democrático a cambio de resultados.
Ahí aparece una de las claves para entender por qué el avance hondureño todavía es frágil.
Crece el respaldo a la democracia, pero también existe una fuerte exigencia de que produzca respuestas concretas.

Cuando las instituciones dejan de convencer
El problema tampoco se limita a Honduras, Latinobarómetro describe un deterioro prolongado de la percepción sobre la capacidad del Estado para responder a las necesidades ciudadanas.
En 2026, apenas 26 % de los latinoamericanos considera que el Estado ha hecho “mucho o algo” por ellos, mientras 73 % responde que ha hecho “poco o nada”.
La insatisfacción también alcanza servicios fundamentales. En la región, la satisfacción con la educación pública cayó hasta 40 %.
Con los hospitales públicos, a 28 %; con la policía, a 30 %, y con el sistema judicial, a 22 %.
El informe relaciona ese desgaste con otro problema: la debilidad de los sistemas políticos y la sensación de que las instituciones no representan suficientemente a los ciudadanos.
Para Latinobarómetro, las democracias latinoamericanas enfrentan el desafío de convertir las elecciones y la alternancia en Estados capaces de responder a las demandas de la población.
Una fotografía tomada a 1,000 hondureños
Los resultados corresponden a entrevistas realizadas entre el 7 de mayo y el 17 de junio de 2026 en 17 países de América Latina.
Latinobarómetro realizó 19,207 entrevistas cara a cara. En los países centroamericanos, incluido Honduras, la muestra fue de 1,000 personas mayores de 18 años.
La fotografía que deja Honduras no es entonces la de una sociedad que abandonó la democracia.
Es la de un país donde su respaldo volvió a crecer después de caer al 36 %, pero donde menos de la mitad de la población todavía la señala como la forma de gobierno preferible.
El avance existe. La distancia con buena parte de América Latina también.
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