Honduras se encuentra en una encrucijada geopolítica y económica luego de que Estados Unidos pidiera a la comunidad internacional, incluyendo la nación centroamericana, dejar de hacer negocios con Nicaragua.

La semana anterior el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, instó a la comunidad internacional a aplicar la política de stop business as usual (dejar de hacer negocios como de costumbre) con el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua.

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Esta advertencia surge tras la aprobación de una severa reforma constitucional en Nicaragua que restringe la participación de la oposición en los procesos electorales, extiende los mandatos presidenciales a siete años, y unifica el poder de la jefatura del ejército y la policía bajo el control directo del Ejecutivo.

Ante esta inminente presión de Washington, el foro Frente a Frente de hoy puso en perspectiva el enorme riesgo que significaría para Honduras plegarse ciegamente a un aislamiento comercial con su vecino del sur.

Para analizar el tema, el set contó con la participación de un panel de expertos compuesto por Omar García, analista en gobernabilidad, transparencia y especialista en negocios internacionales; Ramón Custodio, exembajador y experto en política internacional; y Delmer Argueta, economista y especialista en fideicomisos.

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El contraste de posturas evidenció que, detrás de la retórica de la defensa de la democracia global, para Honduras una ruptura comercial representaría una catástrofe social y alimentaria en un contexto interno sumamente crítico.

La única balanza comercial favorable para Honduras

La principal razón por la cual Honduras no puede darse el lujo de suspender o alterar severamente el comercio con Nicaragua es netamente matemática.

Nicaragua es el único país de Centroamérica con el cual la economía hondureña mantiene una balanza comercial positiva.

Mientras que Honduras arrastra déficits comerciales históricos y abrumadores con el resto de sus vecinos de la región, la relación bilateral con el mercado nicaragüense representa un verdadero oasis económico.

"Ese tema del aislamiento económico va a representar para nosotros un costo bastante alto. Ya se reconoce que Honduras en esa relación comercial tiene un superávit a nuestro favor y si nosotros llegamos a esa medida extrema significa perdida de empleos", dijo el economista Delmer Argueta.

El economista Delmer Argueta advirtió sobre la imprudencia de golpear este flujo de ingresos, señalando que la economía hondureña ya sufre una desaceleración de su crecimiento.

"Sacrificar esa parte, entrar a un aislamiento profundo sería devastador", apuntó Argueta, explicando que cerrar este mercado implicará la pérdida inmediata de empleos para productores locales que no pueden reubicar de la noche a la mañana cientos de millones de dólares en mercancías hacia otros destinos.

El factor del estómago en medio de una sequía severa

Más allá del flujo de divisas y las cuentas nacionales, el verdadero muro que impide a Honduras acatar la directriz estadounidense es la seguridad alimentaria de su propia población.

Honduras enfrenta actualmente una sequía debido a los efectos extremos del cambio climático.

En este escenario de escasez hídrica extrema, el sector agrícola nacional se encuentra de rodillas y es incapaz de abastecer la demanda interna de alimentos básicos.

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El analista Omar García fue sumamente enérgico al recordar que Nicaragua es el principal proveedor de proteínas y productos lácteos para la canasta básica hondureña.

"Es mal momento para pedirnos eso, si hubiéramos estado en bonanza si pero esa decisión de cortar y no tener abastecimiento de leche, carne y lácteos de Nicaragua va a afectar mucho ( ... ) Vamos a tener a hondureños muriendo de hambre y nosotros cerrando la frontera con un país que nos puede abastecer", dijo.

Bajo condiciones de extrema vulnerabilidad social, cualquier interrupción en el flujo de alimentos importados provocaría desabastecimiento, dispararía la inflación y generaría un desosiego social capaz de desestabilizar la gobernabilidad democrática de la propia Honduras.

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